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domingo, 15 de julio de 2018

Boicotea Bibliotheca, OverDrive, Playster y Scribb

Si estamos a favor de una cultura sexo-positiva, debemos luchar contra la censura sobre novelas eróticas que quieren imponer determinadas editoriales de libros electrónicos. Cuando intenté publicar mi novelas eróticas en D2D, me encontré que estas cuatro compañías automáticamente bloquean la publicación de cualquier libro erótico. Quizás cuando se den cuenta de que con esta actitud pierden ventas de todo el público con actitudes positivas hacia el sexo y el erotismo, cambien su actitud. Por eso os pido que no compréis nada de estas cuatro compañías. Por suerte, hay muchos más distribuidores de libros electrónicos. Algunos, como Smashwords, han servido como nicho protector de la literatura erótica, publicando cosas que Amazon Kindle censura. Esto no es algo que debemos tomarnos a la ligera, pues existen enormes presiones para censurar la literatura erótica.

Así que, recuerda, no compres libros a:

  • Bibliotheca.
  • OverDrive.
  • Playster.
  • Scribb.
¡Muchas gracias!

Hermes

domingo, 16 de octubre de 2016

Cómo leer libros electrónicos si no tienes tableta

Por ahora, mis cuatro novelas han sido publicadas sólo como libros electrónicos. Mucha gente se queja de que no tienen tableta, así que no pueden leerlos. En realidad, hoy en día existen muchas formas de leer libros electrónicos aunque no se tenga un iPad, un Kindle o una tableta parecida. Ahí van algunas ideas...

  • Si tienes un teléfono celular como el iPhone o con el sistema operativo Android, el teléfono es tu tableta. Sólo tienes que bajarte la aplicación kindle para iPhone/iPod (https://www.amazon.com/gp/help/customer/display.html?nodeId=200298460) o para Android (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.amazon.kindle&hl=en). Es gratis. Bájate los libros electrónicos en formato MOBI para leerlos con la aplicación kindle. 
  • El iPhone también te permite leer libros electrónicos en formato EPUB con una aplicación propia. Búscala en tu iPhone o en el iTunes Store. También gratis. 
  • No aconsejo que leas libros en tu PC o en tu Mac. Resulta muy cansado para la vista. Pero, si te empeñas, también te puedes bajar el lector kindle al ordenador
  • Y, ya puestos a trabajar en el ordenador, hay un programa muy bueno para almacenar, organizar y leer libros electrónicos en el ordenador. Se llama Calibre  y es gratis. 
  • Además, Calibre se puede usar para convertir un libro de un formato electrónico a otro. Por ejemplo, puedes pasar un libro de formato EPUB (de Apple) al formato MOBI (de Amazon). 
  • O, si has escrito algo y lo quieres leer en tu tableta o en tu móvil, puedes usar Calibre convertir un fichero de texto de DOCX a MOBI o a EPUB. Eso es lo que hago yo para publicar mis libros. 
  • ¿Y qué pasa con el formato PDF de Adobe? Puedes convertir un libro electrónico a PDF usando Calibre. Sin embargo, no lo aconsejo porque se suele alterar mucho el maquetado y el formato de las páginas, resultando muy difícil de leer. 
  • Si vas a comprar libros electrónicos y no estás seguro de en qué formato los quieres, es mejor que los compres desde Smashwords.com (https://www.smashwords.com/), una tienda que te permite escoger el formato que quieras. Además, una vez que te compras un libro, puedes bajártelo en otro formato sin tener que volver a pagar. En cambio, Amazon sólo vende libros electrónicos en formato MOBI para su tableta kindle. 
De todas formas, pronto publicaré Juegos de amor y dolor y Escenas de poliamor en papel. Si te van más los libros hechos de árboles muertos, estate al loro... 

sábado, 7 de noviembre de 2015

Cambio de planes

Llevo varios meses planteándome las cosas. ¿Qué es lo que quiero conseguir cómo escritor? ¿Qué es lo más importante para mí? ¿Qué mensaje quiero dar? ¿Quién quiero que me lea? ¿Cómo puedo llegar a más gente?

Es importante no quedarse estancado en la vida. Hay que aprender de lo que funciona y de lo que no funciona y cambiar de estrategia de acuerdo con eso. Y éstas son algunas cosas de las que me he dado cuenta:

  • No quiero pasarme la vida escribiendo sobre BDSM. Me atrae mucho la idea de escribir algo en la interacción entre la ciencia y la filosofía.
  • Quizás haya llegado la hora de escribir libros de ensayo y no novelas.
  • Es muy difícil promocionar libros en español viviendo en EE.UU.
  • Por el contrario, he conocido últimamente gente que me podría ayudar a publicar en inglés.
  • Los mecanismos de promoción de libros electrónicos, como Goodreads, funcionan mucho mejor para libros en inglés que para libros en español.
  • Cada vez que escribo sobre ciencia en español mi artículo tiene poco éxito. Sin embargo, si lo hago en inglés se me lee mucho y recibo muchos comentarios. Creo que el público anglosajón está mucho más interesado en temas serios que el público hispano.
  • Es una pena escribir un libro en español y después tener que decirles a mis amigos que no lo pueden leer porque sólo leen inglés. La realidad es que mi entorno social está aquí en EE.UU. y no en España.
  • Una posibilidad muy atractiva es la unir mi carrera como escritor con mi carrera científica, lo que podría hacer escribiendo ensayo sobre ciencia. 
  • Otra posibilidad en la misma dirección es escribir sobre la fisiología del sadomasoquismo.
¿Conclusión? Debería dejar de escribir en español y ponerme a hacerlo en inglés. El problema es que estoy a punto de terminar mi cuarta novela en español, Contracorriente. Incluso tengo escrita un buen trozo de mi quinta novela, Para volverte loca, y tengo planeada la sexta, Nunca podrás volver a casa. Todas son de la saga de Cecilia Madrigal, la protagonista de la trilogía Voy a romperte en pedacitos. No me apetece nada dejarlas. Estoy particularmente entusiasmado con Para volverte loca, donde tocaré dos temas que me parecen fascinantes: el uso de la llamada terapia aversiva para cambiar la orientación sexual de las personas y la pedofilia y su posible cura. Son temas que nunca se han abordado en una obra de ficción, que yo sepa, y que son tremendamente controvertidos.

Por otro lado, se me ha ocurrido una idea para un libro de ensayo (en inglés). Consistiría en explicar desde el punto de vista de la neurociencia por qué los seres humanos somos distintos de los animales, qué nos hace especiales. Lo podría titular Humans are awesome! (¡Los humanos somos impresionantes!). 

¿Qué voy a hacer? Creo que lo mejor es empezar un periodo de transición de unos cuantos años que me llevaría de escribir en español a hacerlo principalmente en inglés. O tal vez siga escribiendo cosas distintas en cada idioma. Por ahora, esto es lo que he decidido:
  • Traducir al inglés mi novela Juegos de amor y dolor. De hecho, ya he traducido tres de los nueve capítulos, o un tercio de la novela.
  • Intentar publicar la versión inglesa de Juegos de amor y dolor en una editorial americana.
  • Según el éxito de novela Juegos de amor y dolor decidir si traduzco las otras novelas o si pago a alguien para que las traduzca.
  • Trabajar sobre la versión en inglés de este blog (al que se puede acceder presionando en la pestaña "English blog"). En el escribiría más artículos sobre ciencia y menos sobre sexo.
  • En cuanto a este blog en español, pasaría a publicar traducciones de los artículos en inglés y alguno que otro exclusivamente en español, según se me vaya ocurriendo.
  • Empezar a escribir Humans are awesome!
  • Publicar Contracorriente, que estará finalizada a fin de este año. Quizás intente publicarla en una editorial. Si esto no funciona en un plazo razonable, la sacaría como libro electrónico.
  • También estoy preparando una nueva edición de Juegos de amor y dolor que tiene como novedad la inclusión de notas hiper-enlazadas con el texto. Los que ya hayáis comprado esta novela podréis bajar gratis la nueva edición.
  • Quiero publicar Juegos de amor y dolor y eventualmente todas mis novelas en papel a través de un servicio especial de Kindle. 
Claro que todo esto es super-ambicioso. Seguramente tendré que descartar alguno de estos proyectos, o reservarlos para cuando me jubile... Pero mi carrera científica va muy bien y no creo que lo haga por muchos años. En fin, ya veremos. Ojalá puediera vivir mil años para hacer realidad todos mis proyectos. 

sábado, 13 de junio de 2015

El libro electrónico: mejor para el lector, el escritor y el medio ambiente


“Me gusta más el papel: el olor, el peso de un libro de verdad”. “Soy de la vieja ola, me hago un lio tremendo con estas nuevas tecnologías”. “El libro de papel tiene un encanto que nunca tendrá el libro electrónico”. “Si no me compro un libro impreso me da la impresión de que no lo tengo”. Estas son algunas de las razones que escucho decir a gente a la que no le gustan los libros electrónicos. Creo que reflejan un cierto miedo atávico a la tecnología, una resistencia al cambio, la creencia de que el libro de papel es algo precioso que debe ser protegido, que es más puro, más humano. Por supuesto, cada cual tiene derecho a su opinión y sus gustos, que además en cuestión de literatura tienen mucho peso. Sin embargo, me gustaría que cotejarais esa opinión con los hechos que voy a exponer a continuación.

El libro electrónico es más ecologista

Te puede parecer que el libro impreso que tienes en las manos representa sólo un minúsculo trozo de árbol, un sacrificio insignificante frente a todas las cosas que le hacemos al medio ambiente. Pero no es verdad. Para empezar, por cada libro que se vende cientos de otros libros se imprimen, se almacenan, se distribuyen, se devuelven al editor y se destruyen, lo que representa un desperdicio enorme de material y energía. Ten en cuenta que la industria papelera tiene un efecto desastroso sobre el medio ambiente. Es responsable de la epidemia de eucaliptos que ha destrozado el ecosistema de todo el norte de España, desplazando los bosques autóctonos de robles, encinas, hayas y castaños y eliminando a toda la fauna que sostienen. Encima, las fábricas de papel polucionan un montón, despidiendo grandes cantidades de sulfuro de hidrógeno y otros gases nocivos: véase lo que le ha hecho a la ría de Pontevedra la fábrica de papel situada a sus orillas. Sí, es verdad que para hacer una tableta también se usan metales que polucionan, pero la escala de la polución es muchísimo menor. Una tableta Kindle de unos pocos gramos tiene un circuito electrónico mínimo.

Y no olvides que puedes leer libros electrónicos en tu iPod, iPad o tu móvil, que vas a poder utilizar para muchas otras cosas. En estos sitios te puedes descargar gratis la aplicación Kindle  que sirve para  leer libros en tu móvil o en tabletas que no sean las Kindle de Amazon:

Para iPhone e iPad:
https://itunes.apple.com/es/app/kindle-lee-libros-ebooks-revistas/id302584613?mt=8

Móviles con el sistema operativo Android:
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.amazon.kindle&hl=es_419
http://www.amazon.com/Amazon-com-Kindle-for-Android/dp/B004DLPXAO

El libro electrónico ofrece muchas ventajas al lector

Déjame enumerarte unas cuantas:
  1. Poder viajar con un montón de libros sin llevar casi nada de peso. Esto fue lo que me llevó a comprarme mi primera tableta Kindle. Mi familia y yo viajamos mucho, normalmente una vez al año desde Los Ángeles a Europa. Como los tres somos ávidos lectores, el tener suficiente material de lectura para tres semanas de viaje llena de por sí toda una maleta. Tres tabletas solucionan el problema. Además, podemos llevar muchos libros en caso de que alguno no nos guste, o incluso bajárnoslo con toda facilidad de la “nube” mientras estamos de viaje.
  2. Como explico más abajo, el libro electrónico es un arma buenísima contra la censura, algo que es muy importante para los que formamos parte de la cultura sexo-positiva. 
  3. Un libro electrónico puede contener hiper-enlaces al índice o a una lista de notas, que resultan mucho más accesibles y molestan menos que las notas en un libro de papel. En tabletas como el iPad, también puede haber hiper-enlaces directamente a sitios web. 
  4. Los libros electrónicos se pueden subrayar y anotar, y todo eso se puede borrar o modificar luego. Puedes compartir tus notas con otros lectores a través de internet, o ver las que ellos han escrito.
  5. La tinta electrónica de tabletas como el Kindle se pude leer perfectamente a la luz del sol y no hace más daño a los ojos que un libro normal.
  6. Kindle, Smashwords y otras compañías permiten que dos personas puedan leer el mismo libro a la vez si tienen una cuenta común. También hay formas de “prestar” libros electrónicos sin que te tengas que preocupar de que no te lo van a devolver. Claro que el libro electrónico se puede piratear con toda facilidad, pero no lo debes hacer porque esto supone robarle al escritor la recompensa por su trabajo. Al comprar un libro electrónico le das al escritor un 70% del precio que pagas. 
  7. Quizás lo más importante es que el libro electrónico es intrínsecamente más barato. Como no hay gastos de impresión, distribución, almacenaje y venta, todo ese dinero que se ahorra se le puede pasar al lector bajando el precio de venta. El problema es que muchas casas editoriales ven esto como una competencia desleal al libro de papel y han luchado por equiparar los precios, lo que es básicamente estafar al lector. Toda esa guerra entre Amazon y determinadas casas editoriales sobre la que hemos estado leyendo en la prensa se reduce básicamente a eso. Amazon Kindle quiere bajar los precios de los libros electrónicos (así vende más y gana más base de mercado), mientras que las editoriales clásicas quieren que se siga equiparando al precio del libro de papel (para no perder ventas de los mismos). Periódicos como El País se han puesto vergonzosamente del lado de las editoriales, con las que tienen vínculos comerciales, suministrando una gran cantidad de desinformación sobre esta guerra entre editoriales y criticando sistemáticamente a Amazon. Tú misma puedes figurarte de qué lado están tus intereses como lectora. 

El libro electrónico ofrece muchas ventajas al escritor

  1. Tradicionalmente, un escritor recibe un 10% del precio de cada uno de sus libros. Algunos escritores famosos logran un 15%, pero raramente más. El resto de lo que pagas por un libro va a la librería, a la editorial y a los costes que he mencionado más arriba (impresión, almacenaje, distribución, etc.). Frente a eso, Kindle y Smashwords pagan al autor el 70% del precio del libro. 
  2. Para un escritor principiante, conseguir que una editorial publique su libro representa una tarea hercúlea. Tradicionalmente, las editoriales han venido tratando a los escritores nóveles con un desprecio increíble. Muchas se niegan de llano a evaluar libros de escritores desconocidos. Las que aceptan hacerlo imponen condiciones absurdas para la entrega del libro: a pesar de que hoy en día un libro se puede mandar en forma digital por correo electrónico sin ningún coste, te obligan a imprimirlo en papel y mandarlo por correo normal, lo que te puede costar varios cientos de euros por cada libro que mandas. Si el libro es rechazado, lo que ocurre en casi todos los casos, no esperes que te den la más mínima información de por qué lo hacen. Si quieres publicar lo único que puedes hacer es volver a gastarte el dinero para enviar el libro a otra editorial. Como os podéis imaginar, esto abre las puertas a todo tipo de favoritismos, enchufes, tejemanejes y corrupción más o menos velada. Incluso han aparecido falsas editoriales que se dedican a estafar al escritor principiante haciéndole pagar por la publicación de su libro en papel, que luego no conseguirá vender. 
  3. Frente a esas barreras casi infranqueables, publicar una novela como libro electrónico es la cosa más fácil del mundo. Basta seguir unas simples instrucciones para formatear el texto de forma adecuada, subirlo a Kindle y en dos o tres días el libro está disponible para que lo compren los lectores en Amazon.com. Smashwords.com es incluso mejor: su sitio web formatea tu libro en los formatos electrónicos más usados (MOBI, EPUB, PDF, etc.) y no sólo lo vende en su página, sino que lo distribuye a otros vendedores como Apple, Amazon y Barnes and Noble. 
  4. ¿Qué pasa si tu libro tiene material cuestionable que puede ser censurado? Una editorial clásica lo rechazará en cuanto les entre la duda, y si no lo hacen te impondrá cambios draconianos como condición para la publicación, interfiriendo con tu creatividad. Amazon Kindle, en teoría, no admite la publicación de material pornográfico, pero en la práctica publica todo tipo de novelas eróticas sin restricciones. Smashwords no tiene apenas restricciones. Eso sí, si publicas algo que va contra la ley (plagio, libelo, etc.) la responsabilidad es tuya. Toma nota: el libro electrónico es la mejor defensa contra la censura que ha habido en la historia. 
  5. Alguien puede objetar que Amazon es una compañía gigantesca que amenaza con hacerse con el monopolio del negocio editorial, no sólo compitiendo con las editoriales de libros en papel sino eliminando la competencia en el terreno del libros electrónico. Pero esto no es así por una razón muy sencilla: publicar un libro electrónico es muy fácil, cualquiera puede hacerlo sin la ayuda de empresas como Amazon o Smashwords. Con calibre, un programa gratis para almacenar libros electrónicos (http://calibre-ebook.com/ ), el formatear un libro en cualquier formato electrónico está al alcance de todo el mundo. Luego puedes vender tu libro desde un sitio web con el 100% de los beneficios yendo a parar a tus manos. Smashwords.com (http://www.smashwords.com/ ) tiene un modelo comercial que puede ser muy competitivo frente a Amazon Kindle. Todo esto es lo que fuerza a Amazon a mantener su programa tan ventajoso para los escritores. Tened en cuenta además que cuando publicas en Amazon no le das la exclusiva - por eso mis novelas pueden estar a la venta tanto en Amazon como Smashwords. 
  6. La única ventaja que las editoriales clásicas ofrecen hoy en día al escritor es la publicidad y la promoción. Pero lo cierto es que tampoco invierten mucho es eso, a no ser que seas un escritor famoso. Los escritores principiantes tenemos que buscarnos la vida para anunciar nuestros libros, publiquemos donde publiquemos.
En resumidas cuentas, el libro electrónico ofrece unas enormes ventajas sobre el libro en papel, lo que explica su rapidísima implantación en el mercado. No sólo beneficia al lector y al escritor, que a partir de ahora pueden interactuar directamente sin el filtro de las editoriales, sino que elimina el daño al medio ambiente que supone la industria papelera. Pero creo que la mayor aportación del libro electrónico es que permite la difusión de material que antes no hubiera sido publicado nunca. La censura se vuelve enormemente difícil cuando todo el mundo puede publicar un libro con un mínimo esfuerzo adicional sobre la tarea de escribirlo. Y esto llega justo a tiempo, pues la editoriales clásicas se han empezado a fusionar unas con otras formando enormes monopolios. Como ocurría con la música y el cine, se estaba dando un fuerte tendencia a la uniformidad cultural: determinadas novelas (Juego de Tronos, Los Juegos del Hambre, Harry Potter, 50 Sombras de Grey, etc.) son leídas por todo el mundo mientras que los libros “del montón” son ignorados. Claro, a una editorial le beneficia promocionar mucho un libro para luego venderlo como rosquillas, en vez de tener que promocionar una gran variedad de libros. Esto reduce costes y riesgos. El libro electrónico contrarresta esa tendencia, democratizando el mercado de los libros. El problema es que ahora que cualquiera puede publicar su libro, bueno o malo, ¿cómo va a encontrar el lector los libros de calidad en medio de tanta marea? Esto crea una oportunidad comercial que aprovechan compañías como Goodreads (https://www.goodreads.com/ ), que se especializan en difundir las críticas de los lectores a los libros que leen. Creo que, poco a poco, está teniendo lugar un cambio enorme en el mundo de los libros. No te lo pierdas: apúntate al libro electrónico.

sábado, 1 de febrero de 2014

He empezado a escribir la secuela de “Voy a romperte en pedacitos”

Cuando terminé de escribir la trilogía “Voy a romperte en pedacitos” me propuse escribir algo enteramente distinto: una novela de ciencia-ficción, esta vez en inglés. De hecho, ya tengo planeada una buena parte de la trama y he escrito unas cuantas páginas. Sin embargo, conforme han ido pasando los meses he empezado a echar de menos a Cecilia y sus amigos. Cuando terminaba “Amores imposibles” no pude evitar planear una posible secuela. Dejé a propósito varias situaciones sin resolver… No puedo deciros cuáles son sin hacer “spoilers” para los que no hayan leído la trilogía. Poco a poco, la trama de la nueva novela ha ido cristalizando en mi mente. Voy a introducir variaciones importantes en el estilo que la convierten en una novela independiente, no en una cuarta parte de la serie. La más importante es que Cecilia ya no será el único “punto de vista”. Para quienes no lo sepáis, “punto de vista” es el personaje a través del cual se vive la acción. En la nueva novela los personajes se separarán, cada cual ofreciendo una experiencia distinta de los sucesos de la trama. Otra novedad es que la acción no transcurrirá exclusivamente en España, sino que me las apañaré para traer a Cecilia a mi querida California para contaros cómo es la vida por aquí… O cómo era al principio de los años 80, pues la nueva aventura de Cecilia empieza pocos meses después del final de “Amores imposibles”.

La nueva trama será más dura que la de “Voy a romperte en pedacitos”. Desde que acabé la trilogía he tenido una serie de experiencias que me han enseñado cosas muy importantes sobre las relaciones, el BDSM y la vida en general. Quiero incorporar todo eso a la narración. Voy a mantener mi compromiso con el realismo, pero ya sabéis que la realidad supera la ficción.

A continuación os dejo una escena de sexo que he escrito para el principio de la nueva novela. En ella volveréis a encontraros con Lorenzo y Malena, dos de los personajes más atractivos de la trilogía… Y con Cecilia, por supuesto.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Lista de canciones de Desencadenada

A lo largo de la novela Voy a romperte en pedacitos voy indicando canciones que escucha la protagonista, Cecilia, y que van marcando lo que le ocurre. Para mí estas canciones son fundamentales, pues me evocan las emociones de cada pasaje. Acabo de publicar la lista de canciones del segundo libro de la trilogía, Desencadenada. La podéis leer en la pestaña con ese mismo nombre de este blog, al final.  

sábado, 26 de octubre de 2013

Juegos de amor y dolor - segunda edición

Acabo de publicar la segunda edición de Juegos de amor y dolor, el primer libro de la trilogía Voy a romperte en pedacitos. Está a la venta como libro electrónico en los mismos puntos de ventas que antes, Amazon y Smashwords; al comparlo se descarga automáticamente la segunda edición. La primera edición ya no es accesible. Los enlaces de compra están aquí Juegos de amor y dolor.

¿Por qué una segunda edición? Bueno, como es mi primera novela supongo que era inevitable que hubiera algún error. Conversando con mis lectores me di cuenta de que uno de los personajes principales no estaba reflejado en la obra como yo pretendía. Eso tenía una cierta influencia negativa en la trama. Afortunadamente, bastaba cambiar unas pocas escenas para que el personaje saliera mucho mejor parado. Así que en esta segunda edición hay cambiadas ocho escenas, una de ellas completamente nueva, con lo que la novela es un poco más larga. ¿Qué cuál es el personaje con problemas? Eso no os lo voy a decir... A ver si lo adivináis.

Para los que no os decidís a gastaros los tres euros (o cuatro dólares) que pido por el libro sin saber si vale la pena, aquí podéis leer los tres primeros capítulos, gratis.

Juegos de amor y dolor by HermesSolenzol



domingo, 20 de octubre de 2013

Escribamos una novela erótica...

Cecilia Madrigal
Escribamos una novela erótica. Pero no una novela erótica cualquiera; una novela erótica de calidad. No unas de esas novelas victorianas que son sólo una sarta de escenas de sexo débilmente enlazadas por una trama superficial, con personajes que sólo saben follar. Pero que tampoco tenga una de esas tramas que no esté relacionada en absoluto con el sexo, simplemente sazonada aquí y allá con alguna  escena erótica. No, el meollo de la historia tiene que ser el sexo. Y con el amor… El amor y el sexo tienen que ir de la mano, nutriéndose el uno del otro, como pasa en la vida real.

El lector tiene que sentirlo todo en carne propia, experimentando no sólo excitación sexual sino sintiendo las emociones de la protagonista. Sí, tiene que llegar a identificarse completamente con la protagonista, viviendo todo lo que le pasa en carne propia. ¿Cómo vamos a conseguir esto? Para empezar, usemos un solo punto de vista: el de la protagonista, Cecilia Madrigal. El “punto de vista” en una historia es el personaje a través del cual contemplamos toda la acción. No tiene por qué ser el protagonista; por ejemplo, las historias de Sherlock Holmes están contadas desde el punto de vista del Dr. Watson. El lector tiende a identificarse inconscientemente con el punto de vista, por lo que si en vez de hacerlo saltar de un personaje a otro lo centramos en Cecilia lograremos que se meta más dentro de ella. En segundo lugar, escribamos la novela en tercera persona (es decir, diciendo “ella hizo esto, aquello y lo otro”), porque la primera persona (“yo hice esto, aquello y lo otro”) crea una separación entre “yo”, el que narra y “tú”, el que lee. En tercer lugar, abramos ocasionalmente una ventana a la mente de Cecilia, revelando al lector sus pensamientos y sentimientos; así sentirá que está dentro de ella. En cuarto lugar, haremos que la trama acabe por transformar radicalmente a Cecilia, para que así el lector experimente la transformación como si le ocurriera a él. Es importante seguir esta transformación paso a paso, lo que conseguiremos evitando saltos atrás y adelante en el tiempo. El problema es que sin cambios de puntos de vista y sin saltos en el tiempo, la historia será completamente lineal, lo que algunos pueden consideran aburrido y señal de poca sofisticación por parte del escritor. Hoy en día está de moda confundir al lector con una barullo de diferentes personajes/puntos de vista y con saltos de tiempo y lugar. Eso puede estar bien para algunas historias, pero no para ésta, porque lo que queremos es que el lector se concentre las emociones y la vida interior de Cecilia. Así que, para dejar perfectamente claro que escribimos una historia lineal a propósito, le vamos a poner fechas a los días. Y las fechas van a ser exactas: si escribo “miércoles, 31 de enero, 1979” es que el 31 de enero de 1979 era, efectivamente, miércoles. Hay calendarios en internet que hacen que esto sea muy fácil. Y no sólo eso, también hay sitios en internet que te dicen el tiempo que hacía ese día: las temperaturas máximas y mínimas, si hizo sol, llovió o nevó, la fuerza del viento, etc. Así que escribamos una novela realista a tope, con la meteorología real. Quizás así nos llevemos alguna sorpresa… el tiempo suele pillar a todo el mundo desprevenido.

Sí, el realismo aumentará la fuerza de acción, haciéndola más creíble, más próxima. Nada de fantasías. Nada de Bellas Durmientes eróticas. Nada de vampiros, brujas o duendes. Nada de millonarios estrafalarios, príncipes azules que pierden la cabeza por mujeres de baja extracción social. No, ésta va a ser una historia de gente como tú y como yo… El sexo será como es en realidad: a veces problemático, a veces con fallos. Ocasionalmente Cecilia no llegará al orgasmo y se quedará frustrada… Y tendrá sus reglas, perfectamente calculadas de acuerdo con el calendario, y tendrá que ajustar a ellas sus relaciones sexuales. Pero no por ser realista el sexo dejará de ser excitante. Al contrario, lo será más. Porque Cecilia no tendrá una sexualidad sencilla, sino que le gustará el sadomasoquismo desde el principio. Más adelante verá el sexo como una herramienta de transformación personal e incluso social, lo que la llevará a vivir increíbles aventuras eróticas. No quiero adelantar nada más, sólo decir que exploraremos los aspectos más insólitos del sexo, las situaciones eróticas más extremas. Y nada de repeticiones; cada escena de sexo será distinta de las demás. Empezaremos por las más sencillas y, a medida que evoluciona el descubrimiento sexual de Cecilia, las haremos más complejas y elaboradas. Porque ella será insaciable en su curiosidad y en sus ganas de aventuras. Una mujer poco corriente: inteligente; fuerte; determinada hasta rayar en la obsesión y capaz de amar y de sentir con una gran intensidad. 

Puestos a ser realistas, rodeemos la historia de un ambiente interesante: Madrid al final de los 70s, durante la Transición. Seguiremos la historia de la época paso a paso, haciendo que cada acontecimiento político influya lo que les pasa a los personajes. Mostremos cómo el enorme cambio social y cultural que sufrió España en esa época condiciona lo que deciden hacer esos personajes. Mejor aún: hagamos que la propia trama sea una metáfora de la transformación que sufre el país. Cecilia es España misma, evolucionando desde la opresión de la dictadura a la libertad de la democracia. Por lo tanto, Cecilia empezará la historia como una chica obediente y religiosa, como era la España franquista, y poco a poco irá va descubriendo su sexualidad, nuevas ideas, formas distintas de amar… en definitiva, la libertad. Cada uno de los personajes también será un símbolo de las ideas políticas y las clases sociales que se movilizaron durante la Transición. Julio, el novio de Cecilia, representará la clase media sensata y progresista que votaba al PSOE. Luis, el hermano de Cecilia, representará a los jóvenes fachas de Fuerza Nueva, que querían volver atrás el reloj. Don Francisco, el padre de Cecilia, representará las viejas generaciones franquistas, más calmadas pero más peligrosas aún que los jóvenes fachas. Concha, la madre de Cecilia, representará la generación sojuzgada durante la postguerra que ansía en secreto la libertad. Laura, la rival de Cecilia, representará las clases altas pero favorecedoras del cambio democrático que votaban a UCD. Lorenzo representará la clase obrera y los militantes disciplinados de PCE. Malena, su novia, representará los exiliados de las dictaduras de Chile y Argentina. Johnny representará a los españoles que emigraron e hicieron fortuna en el extranjero, trayendo a España nuevas ideas. El Chino traerá otro tipo de ideas: las del lejano Oriente.

Ya están puestas todas las fichas sobre el tablero; la partida de ajedrez puede empezar. Cecilia ayudada por Julio y sus amigos empezará el largo camino de su descubrimiento del eroticismo y la libertad. Su padre y su hermano harán todo lo posible para impedírselo. Laura, Johnny, Lorenzo, Malena y el Chino aportarán giros inesperados a la acción, lanzando a Cecilia en direcciones inesperadas. Al final todo acabará bien, claro, como pasó con la propia Transición… ¿O tal vez no fue enteramente así? Nada termina al gusto de todos, y esta novela no va a ser la excepción.

Los políticos españoles de la Transición. ¿A cuántos puedes reconocer?

viernes, 21 de junio de 2013

¿Quién le teme al Kindle feroz?

Estos días la prensa está llena de denuncias contra Amazon.com, la empresa de internet que en apenas un década ha conseguido hacerse con una parte importante del mercado mundial de libros. Primero fueron las críticas de la ministra de la Cultura de Francia, y enseguida los libreros británicos también criticaron a Amazon. La ministra francesa acusa a Amazon de monopolio y bajar mucho los precios (lo que se suele llamar “dumping”). ¿Su respuesta? Millonarias ayudas del estado a los libreros franceses. ¡Viva la libre competencia! Y los libreros británicos, ¿de qué se quejan? Pues de que ellos tienen que cobrar impuestos por cada libro que venden mientras que Amazon no lo hace. No digo que no les falte razón en esto, pero es un problema que ha existido desde que se empezaron a vender todo tipo de mercancías por internet, no sólo libros, y no sólo Amazon.

Sin embargo, yo veo todo este problema desde una perspectiva algo distinta: la del escritor incipiente que intenta hacer llegar sus libros al lector. Y, amigos míos, desde ese punto de vista Amazon se me antoja como una tabla de salvación en una situación que sin esta compañía sería insostenible.

Pero antes de pasar a enumerar lo que Amazon nos aporta a los escritores nóveles, quiero hablar de las auténticas razones por las que las compañías editoriales clásicas y los libreros se ven tan amenazados por Amazon. Esta compañía empezó como una simple red de distribución de libros y CDs por internet. La ventaja para el consumidor era bastante grande, pues en vez de tener que rebuscar los libros que queríamos leer en varias librerías, lo podíamos hacer desde el ordenador en casa, ¡y a precios muy competitivos! De todas formas, yo no he visto que sea verdad que Amazon practique “dumping”, pues el precio de sus libros siempre ha sido muy similar al de las librerías. Tampoco es verdad que se descuenten los gastos de envíos. Si tengo alguna queja de Amazon es que alguna vez me ha cobrado más de la cuenta por gastos de envío. Pero la auténtica revolución comenzó cuando Amazon sacó el Kindle y utilizó su red de compra por internet para vender libros digitales. Fue un doble golpe maestro: Amazon se beneficiaba al vender el Kindle y luego al vender libros digitales en formato MOBI, el utilizado por el Kindle. Pero la compañía tuvo el acierto de crear aplicaciones Kindle de lectura de ficheros MOBI para el iPod, iPad y otras tabletas. Sacrificaba así la venta de tabletas Kindle, pero conseguía afianzarse en el mercado de libros digitales. Su éxito en EE.UU. fue espectacular: hoy en día más de la mitad de los libros que se venden en este país son digitales, y de esos las mayoría son para Kindle. Si antes Amazon amenazaba con dejar a los libreros sin trabajo, ahora también empezaba a amenazar a las editoriales clásicas.

Supongo que a estas alturas algunos de los que me leéis empezaréis a cantar aquello del encanto especial del libro en papel y el romanticismo que tienen las librerías. Vale, si lo entiendo, a mí también me gustan las librerías, su olor, el sacar un libro de la estantería y empezar a hojearlo. Sin embargo, el mundo de las grandes editoriales no tiene nada de bonito ni de romántico. Como ha pasado en casi todas las esferas comerciales, las grandes compañías editoriales han ido comprando a las más pequeñas, ganando un control enorme sobre la parte más valiosa de la cultura. Por ejemplo, el gigante editorial americano Random House posee gran parte de las editoriales clásicas españolas, como Mondadori o Grijalbo. Esto contribuye al empobrecimiento de la oferta de libros: cada vez se leen más traducciones de un puñado de autores americanos o británicos. Los libros escritos originalmente en español son de unos pocos escritores bien establecidos. Las editoriales siempre le han cerrado las puertas a los escritores nóveles, imponiéndoles condiciones draconianas para publicar sus obras, y con su consolidación en un número decreciente de grandes empresas la situación tendía a empeorar. Como muchos otros productos de consumo, la tendencia era a la uniformidad, vendiendo cada vez menos títulos con cada vez mayor tirada.

La aparición del libro digital vino a cambiar todo eso. El coste de publicación de un libro se abarató enormemente, pues ya no hay que imprimirlo, almacenarlo y distribuirlo. Amazon supo ver las ventajas que esto ofrecía, y creó un modelo de venta de libros digitales que favorece enormemente tanto al lector como al escritor. El lector se beneficia de libros más baratos, una forma de distribución instantánea y una amplísima oferta. A los escritores nos ofrece una serie de grandes ventajas:

  1. Amazon nos da a los autores el 70% del precio de venta del libro, mientras que una editorial de papel nos da sólo el 10%. Ha montado un sistema transparente donde sabemos en cada momento lo que vendemos y lo que ganamos.
  2. Amazon nos deja quedarnos con los derechos de autor (copyright) de los libros, mientras que las editoriales te los quitan a cambio de "dejarte" publicar. Una vez que has cedido el copyright, cualquier ganancia adicional que aporte el libro (como el hacer una película basada en él) beneficia a la editorial y no al escritor.
  3. Una vez que tienen tu copyright, las editoriales ponen el libro en venta con la tirada que ellos deciden. Le dan a tu libro la oportunidad de que se venda durante unos meses, pasados los cuales dejan de imprimir tu libro y lo retiran del mercado para hacer espacio a otros libros que ellos quieren promocionar. El escritor no puede hacer nada al respecto, pues al no tener el copyright no puede publicar el libro en ninguna otra parte. En contraste, Amazon publica tu libro para siempre jamás. Si no se vende hoy, quizás lo haga en cinco años. No hay tiradas limitadas, el lector tiene siempre tu libro a su disposición.
  4. Amazon permite publicar a cualquier autor que cumpla un puñado de condiciones mínimas, por desconocido que sea, lo que es una auténtica bendición para los autores nóveles. Se acabó en mandar tu libro a un montón de editoriales mendigando que lo publiquen y gastándote un montón de pasta en el proceso. Se acabó el hacerles la coba a los agentes literarios. Eso sí, el libro te lo tienes que promocionar tú… pero no te creas que las editoriales se iban a gastar el dinero en hacerlo, sobre todo si eres un desconocido.
Las editoriales clásicas contemplan este fenómeno con sentimientos similares a los que debieron experimentar los dinosaurios viendo caer el meteorito que los llevó a la extinción. ¡No es de extrañar que arremetan contra Amazon! No sólo el Kindle les va quitando poco a poco a sus consumidores, la nueva hornada de escritores se iniciarán con libros electrónicos en los que ellos se quedan con el copyright; ya no tienen motivos para aceptar las condiciones draconianas de las editoriales. Incluso algún escritor establecido se apuntará al nuevo modelo. Por lo tanto, las editoriales se arriesgan a perder tanto a sus lectores como sus escritores. Pero no acaba ahí la cosa. A las editoriales aún les quedaba la esperanza de mantener la clientela que se resiste a abandonar el libro en papel. Pero ya ni siquiera esto, porque Amazon acaba de inventar el CreateSpace, un nuevo sistema por el que el escritor puede imprimir, distribuir y vender libros en papel con casi las mismas ventajas que al vender libros digitales en Kindle.

No soy un iluso. Sé perfectamente que una compañía como Amazon no es una institución benéfica al servicio de escritores y lectores. Sigue estando sujeta a las normas salvajes del capitalismo moderno. Pero existen razones objetivas que hacen que Amazon se siga portando bien. La más importante es que, siendo el libro digital tan fácil de producir, el escritor y el lector siempre tienen otra alternativas. Por ejemplo, la compañía Smashwords.com distribuye libros en todos los formatos digitales (MOBI, EPUB, PDF, etc) , y se los entrega tanto Amazon Kindle como a sus competidores de Apple, Nook, Kobe, etc, con lo que el escritor tiene en sus manos una red de distribución aún más amplia. Encima, Smashwords trata muy bien al escritor, ofreciéndole todo tipo de herramientas para mejorar y promocionar sus libros. Y, en última instancia, al escritor siempre le quedará el recurso de vender sus libros desde su propio sitio web.

En los próximos años vamos a asistir en España y en todo el mundo hispanoparlante a una gran batalla por el mercado del libro digital. Amazon Kindle se está posicionando muy bien, con filiales en España, Brasil y seguro que pronto en todos los países de América Latina. Las editoriales clásicas no han sabido reaccionar a tiempo y parecen vivir con la esperanza de que al final las cosas seguirán como siempre. Veremos quién tiene razón.

domingo, 28 de abril de 2013

¡Mi novela "Juegos de amor y dolor" ya está a la venta en Kindle!


Mi novela Juegos de amor y dolor, libro 1 de la trilogía Voy a romperte en pedacitos, ya está a la venta como libro electrónico en Amazon Kindle. Para comprarlo, seguid el enlace siguiente

A continuación anticipo algunas preguntas que podéis tener…

¿De qué se trata?
Es una novela erótica, una historia de sadomasoquismo y amor sobre el telón de fondo de La Transición.

¿Y cuánto cuesta?
$5.00 en Amazon.com, 3.94 euros en Amazon.es y otras tiendas de Amazon en Europa. Es el mismo precio de acuerdo con el cambio monetario del día en que se publicó el libro. El mismo precio se aplica al cambio correspondiente en muchos otros países del mundo.

¿Qué necesito tener para leer este libro?
Esta edición está en formato MOBI de Kindle. Se puede leer en cualquiera de los lectores Kindle, y también en iPod, iPad y iPhone con la aplicación Kindle que se puede descargar gratis aquí (http://www.amazon.com/gp/feature.html?ie=UTF8&docId=1000490441 ). También se puede leer en cualquier ordenador con programas de lectura de libros electrónicos como

Ninguno de esos formatos me va bien, ¿no está disponible en otros formatos como EPUB?
Muy pronto pondré a la venta el libro en www.smashwords.com en todo tipo de formatos. Desde www.smashwords.com el libro se distribuirá a todo tipo de proveedores de libros digitales, como Apple, Sony, Barnes&Noble, etc. Intentaré que el precio sea el mismo, aunque puede que sea unos céntimos más caro debido a las normas de los distintos proveedores para fijar los precios. Por lo pronto, Amazon no me permite vender en otros sitios más barato que el precio fijado para Kindle. Ya estoy formateando el libro para Smashwords.com, pero como eso es un pelín más complicado que para Kindle, puede llevarme un cierto tiempo.

¡Vaya lío! Yo no entiendo nada de formatos digitales, ¡seguro que al final acabo comprándome el formato equivocado!
No te preocupes por eso. Como el libro lo he colgado libre de DRM, podrás cambiar el formato usando programas como calibre.

¡Pues peor me lo pones! ¿Qué demonios es el DRM?
DRM quiere decir “Digital Rights Management”. Es una restricción que Amazon Kindle pone en los ficheros de sus libros digitales para que no se puedan copiar y distribuir indiscriminadamente. Pero eso también restringe lo que puedes hacer con el libro, por ejemplo, cambiarlo a otro formato digital. Como Smashwords.com distribuye libros sin DRM, decidí colgarlo en Kindle también sin DRM (es una opción que Kindle nos ofrece a los autores). La idea es que todo el mundo tenga el mismo acceso al libro, independientemente de dónde lo compres y en qué formato esté.

¡Fenomenal! Así me lo bajo y se lo paso a todos mis amigos.
Eso sería hacerme una faena a mí, el autor. Puse mucho esfuerzo en escribir este libro y en formatearlo para que los lectores tengáis una buena experiencia leyéndolo. ¿Me vas a escatimar cinco miserables dólares? Los libros digitales no son como los libros impresos, donde la editorial se queda con el 90% del coste del libro. Como los libros electrónicos tienen menos costes, los autores nos quedamos con el 70% de los royalties. Eso nos permite venderlos más baratos para que el lector también se beneficie de la reducción de costes de publicación. Los autores que no ponemos DRM confiamos en que los lectores tengáis un mínimo sentido de lo que es justo y nos paguéis lo que nos corresponde por nuestro trabajo. Si este primer libro de la trilogía se piratea indiscriminadamente, siempre me queda el recurso de vender los otros dos con DRM, y sólo desde Kindle. Eso nos perjudicaría a todos: a vosotros porque tendríais acceso a un solo formato, y a mí porque vendería menos. Pero en realidad lo que sería triste es que los escritores y los lectores no podamos confiar unos en otros. En Internet estamos intentado crear una nueva cultura basada en la confianza mutua y en el sentido de lo que es justo. Si no lo conseguimos, al final les daremos la razón a los grandes monopolios que quieren imponer todo tipo de restricciones en la Red. Y todos saldremos perdiendo.

¡No, si a mí me parece fenomenal apoyar a mis escritores favoritos! ¡Faltaría más! ¿Puedo ayudarte en alguna otra forma?
El gran reto que tenemos los escritores “indie” (independientes) es la promoción (“marketing”) de nuestros libros. Ahí es donde le estamos echando un pulso a las grandes editoriales que hasta ahora han monopolizado el mercado de los libros. Desgraciadamente, la lógica del capitalismo salvaje parece que se impone cada vez más, y no la de la calidad de los libros. Uno de los efectos más deplorables de la forma de operar de las grandes editoriales es cerrarle el acceso a escritores nóveles. Lo que los lectores podéis hacer para poner vuestro granito de arena en aumentar la calidad de los libros es escribir revisiones y comentarios sobre los libro que os gusten en las páginas web destinadas para ello en los sitios de venta en la Red. Si tenéis un blog o participáis en un foro, también es una buena idea poner reseñas de los libros que os hayan gustado. Espero que mis libros sean de vuestro agrado y que me ayudéis de esa manera. Os lo agradeceré un montón.

Te enrollas como las persianas… Aún no nos has contado de qué demonios va el libro ese.
Es que ya he colgado es una sinopsis de la novela en Amazon y en otras páginas de este blog. Sigue el enlace http://sexocienciaespiritu.blogspot.com/p/mi-novela.html . También podéis leer los dos primeros capítulos gratis aquí http://www.scribd.com/doc/127922110/Cumplir-La-Penitencia-Hermes-Solenzol . Así, si no te gusta como escribo, te puedes ahorrar el dinero. Pero, te lo advierto, el libro engancha.

Si me he dejado alguna pregunta sin contestar, para eso está la sección de comentarios. Así que ya sabéis…

domingo, 14 de abril de 2013

Quiero ser un novelista decadente



“Ardiente admiradora
de un novelista decadente,
ser pensante y escribiente.
De algún versillo autora,
aunque ya no estén de moda.”

Dama, dama
por Cecilia (Evangelina Sobredo, http://www.cecilianet.com/?name=web )

Julio azota a Cecilia - Primer esbozo del dibujo para la portada, por Virgo Fortuna

¿Qué es un novelista decadente? Seguramente alguien que escribe historias oscuras, con personajes un tanto retorcidos, asiduos de locales nocturnos, a los que les pasan cosas insólitas, a veces estremecedoras, a veces conmovedoras. Yo soy un tipo de buen carácter, más bien optimista, compasivo, de hábitos diurnos y con un cierto éxito en la vida. Quizás la etiqueta de novelista decadente no me quede muy bien. Pero también es verdad que tengo mi lado oscuro: soy sadomasoquista, mujeriego y promiscuo… Y también ateo y escéptico, que aunque son cosas que a mí me parecen fenomenal, hay mucha gente a las que les todavía les molestan. 

Decididamente, creo que me merezco el calificativo de novelista decadente. A fin de cuentas, acabo de escribir una novela erótica… ¡Qué una! ¡Tres! Iba a ser una, pero cuando acabé de desarrollar todos mis personajes y de cerrar todas las tramas y sub-tramas, sumaban mil doscientas páginas, así que opté por dividirla en tres libros de cuatrocientas páginas cada uno. El tema central es el sadomasoquismo… Sí, ya sé que después de las dichosas 50 Sombras de Grey, parece que lo del sadomaso ya no es tan perverso, marginal y, en fin, decadente, como hace sólo un par de años. Pero yo voy bastante más lejos que “50 Sombras”: cosas como palas y varas para pegar, que hacen que Anastasia Steele salga corriendo y se encierre en su habitación durante una semana en 50 Sombras, a mi Cecilia Madrigal la ponen cachonda y la hacen pedir más y más. Y encima, yo saco a colación los temas de la promiscuidad, la pareja abierta y la prostitución, que tengo la impresión que sumirían a E. L. James en una ataque de apoplejía puritana británica. 

Me gusta la novela erótica, pero casi todas las que he leído me han dejado insatisfecho. La típica novela erótica, sobre todo si es sadomasoquista, no es más que una serie de escenas de sexo de complejidad creciente, débilmente hilvanadas por una trama que no lleva a ninguna parte. Lo más normal es que nos cuenten la perversión creciente de una protagonista que empieza como virgen y acaba sufriendo algún tipo de tragedia al final de la historia, no sea que vayamos a pensar que las personas normales podemos embarcarnos en semejantes aberraciones sin tener que sufrir duras consecuencias. En el fondo, con esto se hace más que perpetuar la actitud de rechazo que existe en nuestra sociedad hacia el sadomasoquismo y otras formas de sexualidad alternativa. De eso no se libra ni siquiera Historia de O, en la que se sugiere que la protagonista acaba suicidándose cuando la abandona Sir Stephen. Y de 50 Sombras, ¡para qué hablar! - el final feliz consiste en la “curación” de las perversiones de Christian Grey. Cuando escribí mi novela, decidí que no castigaría a mis personajes por sus gustos sexuales, ni que tampoco acabaría “curándolos” de ellos. Tendría que inventarme algún tipo de final que no pudiera interpretarse como una condena del sexo, si bien evitando lo excesivamente empalagoso.

Las premisas con las que desarrollar la novela estaban en mi mente desde el principio. Tendría que haber una trama compleja e interesante, que creara tensión y suspense, que supusiera una transformación profunda de los personajes. Habría buenos y malos, pero sobre todo problemas entre personajes humanos, con sus virtudes y sus defectos, enfrentados por tener la mala suerte de perseguir objetivos incompatibles. Violencia, la justa. El sexo y el amor proporcionarían la acción que propulsaría la trama. En cuanto a las escenas de sexo, no me preocupaba encontrar la suficiente variedad, pues tenía numerosas vivencias en que basarlas además de poseer una imaginación muy rica - como dicen en inglés “una mente sucia no debe desperdiciarse”. 

El realismo también me resultaba muy importante. Muchas novelas eróticas se basan en escenarios fantásticos, de cuentos infantiles o ambientes medievales con caballeros y princesas. Yo quería sexo entre mujeres y hombres de carne y hueso, sin siquiera recurrir a ambientes exóticos, como Emmanuelle, o de riqueza extravagante, como en 50 Sombras. Ya puestos, elegiría personajes de distinta extracción social, desde una pija hasta proletarios comunistas, y así enriquecería la trama con una dosis de conflicto de clase. En realidad, había elegido desde el principio que mi historia tendría un trasfondo político, y que la progresiva liberación sexual de Cecilia iría paralela a los cambios sociales que experimentó España durante la Transición. Eso fue porque mi primera fuente de inspiración fue la novela que lanzó a la fama a Almudena Grandes, Las edades de Lulú, en la que se engarzan de manera genial la política con el erotismo. También me inspiré en la popular serie de televisión “Cuéntame cómo pasó”, que me mostró cómo los acontecimientos no sólo pueden, sino que deben afectar a la trayectoria de los personajes. 

De esta forma mi novela, al contrario de lo que suele suceder, ocurriría en una época bien establecida. Para remacharlo, empecé a ponerle fecha a cada escena. No sólo eso, sino que llevado por mi instinto de exactitud científica me preocupé de que los días de la semana se ajustaran al calendario y, gracias a un sitio de internet que encontré, que el tiempo meteorológico fuera también exacto. Y entonces pasó una cosa muy curiosa: la lluvia, el viento, las tormentas y las nevadas a menudo encajaban perfectamente con los sucesos de la historia (y si no lo hacían, bastaba con correr la acción adelante o atrás unos días o una semana), proporcionando el telón de fondo perfecto o incluso cambiando el estado de ánimo de los personajes. Cuando le conté lo que estaba haciendo, mi mujer (sin duda para pincharme) me comentó que qué suerte tenían las mujeres de mi historia, no tener que preocuparse de si tenían la regla a la hora de hacer el amor. Ni corto ni perezoso, escribí una página de Excel donde metí las fechas de todas mis escenas; luego le asigné a Cecilia un periodo de 28 días (tomaba la píldora durante casi toda la novela) y cuando le tocaba la regla, introduje cambios en la escena o la moví a un momento más oportuno.

Espero que con todo esto os hayan entrado ganas de leer mi novela decadente. No tendréis que esperar mucho: el primer libro, Juegos de amor y dolor, ya está completamente acabado y formateado para ser publicado en Kindle. Incluso he hecho la portada, usando un dibujo erótico basado en una de las escenas que me hizo Virgo Fortuna - aquí podéis ver el primer esbozo. Espero ponerlo a la venta en una semana. Pondré más noticias en este blog a menudo que se acerque la fecha de publicación.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Kindle, el mejor amigo del escritor moderno



Estos días me preocupo mucho sobre cómo publicar. Durante los últimos tres años el escribir mi novela ha sido la pasión de mi vida. Ahora que está terminada la quiero publicar para que llegue al mayor número de lectores posibles y, por qué no, ganar algo de dinero con ello. en realidad, mi ilusión sería poder ganar el suficiente dinero escribiendo para dedicarme a ello por completo. No es que me desagrade mi carrera científica, ni que me vaya mal en ella, pero creo que sería mucho más feliz escribiendo novelas y divulgación científica, como hacía Isaac Asimov.

El problema es que escribir no da suficiente dinero, a no ser que consigas que tus libros sean super-ventas. Típicamente, las editoriales pagan a los escritores un 10% (un 15%, si tienes suerte) del precio de un libro. Sí, no lo has leído mal: si tú pagas 10 euros por un libro, un euro va al escritor y la editorial se queda con los 9 euros restantes. No sólo eso, sino que la editorial le impone al escritor un contrato draconiano dónde todos los derechos de autor, el copyright, pasa a la editorial. Así, por ejemplo, si la novela en cuestión tiene un éxito rotundo y una productora cinematográfica quiere hacer la película, le compraría los derechos de autor a la editorial y no al escritor. 

Todo esto puede parecerte completamente injusto. A fin de cuentas, el libro lo ha creado el escritor, no la editorial, ¿a cuento de qué se apropia esta compañía de todos los derechos? Quizás se trata de un puro ejercicio de poder; si quiere publicar, al escritor no le queda otro remedio que pasar por la editorial. Y cuando se es un escritor novel la cosa está mucho peor, pues existe mucha competencia y a las editoriales le sobran ofertas de libros que publicar. 

Pero también es verdad que publicar un libro es un proceso muy caro y arriesgado, y que es la editorial la que afronta el riesgo y las posibles pérdidas si el libro no se vende. Publicar un libro implica una serie de procesos que son caros y complicados: imprimir, almacenar, distribuir y promocionar el libro. En particular, los sistemas de impresión, almacenamiento y distribución requieren una organización que está fuera del alcance del escritor, lo que hace que éste dependa de la editorial.

Hasta que llegó el libro electrónico, claro está. De un plumazo, el problema de la impresión, almacenamiento y distribución queda resuelto. Un libro electrónico no se imprime, va en un fichero digital que se puede almacenar en cualquier ordenador y distribuir en la red con un simple click de ratón. De hecho, el problema de distribución es ahora el inverso: un libro digital se pude copiar tan fácilmente que el autor corre el riesgo que se lo pirateen en vez de comprárselo. 

La compañía Amazon.com, que ya se había apoderado de una buena parte del negocio de distribución y venta de libros de papel, dejando en la cuneta a muchas librerías tradicionales, supo ver enseguida la oportunidad comercial que representaba el libro electrónico. Concibió una estrategia a largo plazo, a base de inventar una tableta dedicada específicamente a leer libros, el Kindle. Pero el Kindle no era más que una copia de otra tableta que ya había producido Sony, la auténtica genialidad de Amazon.com fue el crear una infraestructura que les permitió acaparar en poco tiempo el mercado del libro electrónico a nivel mundial. Parte de esta estrategia fue ofrecerles a los escritores un trato mucho más beneficioso que las editoriales tradicionales. Kindle te ofrece el 70% de los beneficios de venta de tu libro, en vez del 10%. O sea, que si publico con una editorial tradicional tengo que vender siete veces más libros que por Kindle para ganar lo mismo. Pero no acaba ahí la cosa, Kindle no te exige que les transfieras el copyright, por lo que siempre tienes la opción de cancelar la venta de tu libro en Kindle si recibes una buena oferta de una editorial. O no: puedes seguir vendiendo por Kindle y ganando el 70% por tus libros electrónicos al tiempo que publicas en papel ganando el 10%. Eso es lo que hace E.L. James con su bestseller “50 Sombras de Grey” que, no lo olvidemos, alcanzó su éxito como libro electrónico antes de ser publicado en papel. Encima, E.L. James puede llevarse todos los beneficios de vender los derechos de su obra para hacer la película. Señoras y señores, he aquí la manera de hacerse millonario.

¿Y qué hacen las editoriales tradicionales ante la enorme amenaza que les supone Amazon.com con su Kindle? Nada. Siguen tratándonos a los escritores noveles como basura, entregando así toda una nueva generación de escritores a Kindle. Quizás crean que le libro electrónico es una moda pasajera, o que Amazon.com acabará por adoptar el sistema antiguo para volver a explotar a los escritores. Pero no va a ser así. Amazon.com no es una organización filantrópica dedicada a ayudar a los escritores y a promocionar la lectura, es una compañía que tiene que sobrevivir en el actual sistema de capitalismo salvaje. Si operan como lo hacen es porque tienen buenas razones para ello. Lo que ocurre, simplemente, es que las barreras que antes había entre el escritor y el lector -imprimir, almacenar, distribuir- han desaparecido. Si Kindle no le ofrece al escritor un buen trato, éste podría optar por abrir una página en la web para vender sus libros directamente al lector y embolsarse así el 100% de los beneficios. Tengo entendido que esto es lo que hace J.K. Rowling, la creadora multimillonaria de Harry Potter. A fin de cuentas, si tienes millones de lectores esperando impacientes tus próximo libro, ¿para qué ibas a dejar que nadie sino tú gane dinero vendiéndolos? 

Claro que yo no soy E.L. James o J.K. Rowling. Soy un escritor completamente desconocido con una novela que nadie sabe si se va a vender o no. Lo que nos lleva de vuelta al sistema del que hablaba antes: impresión, almacenamiento, distribución y promoción. Hemos eliminado los tres primeros pasos, pero queda el último. Las editoriales tradicionales también servían de criba para hacerle llegar al lector libros con una mínima calidad; les daban su sello de prestigio y contribuían a promocionarlos. Si ahora un montón de escritores pueden publicar con unos costes mínimos, ¿cómo va a saber el lector cuáles son los que vale la pena leer? Kindle se ha dado cuenta del problema y ha establecido un sistema para destacar los libros que más se venden. Es, si quieres, un sistema democrático donde son los lectores, y no las editoriales, los que determinan el éxito de un libro. Pero para el escritor que empieza, como yo, el problema sigue estando ahí: ¿cómo conseguir que su libro empiece a venderse rápidamente en el momento de colgarlo en Kindle? Si alguien sabe la respuesta a esa pregunta, me haría un enorme favor si me la dijera.