domingo, 26 de diciembre de 2021

Nos mudamos!

El Gran Cañón del Colorado, visto desde dentro.

 El blog Sexo, Ciencia y Espíritu se muda a un nuevo sitio en la red con su propio nombre de dominio

https://www.hermessolenzol.com/

Era necesario. La plataforma Blogger se está quedando anticuada. La nueva, Wix, ofrece muchas ventajas:

·        Un aspecto mucho más moderno y funcional.

·        Poder unir los blogs en inglés y en español en un mismo sitio, con posibilidad de traducir contenido usando Google translate. Incluso estoy estudiando la posibilidad de traducir el blog al portugués y al italiano.

·        Un blog clasificado por temas: Ciencia, Filosofía, BDSM, Sexo, etc. Así los usuarios podréis ir directamente al contenido que os interesa.

·        El poder colgar vídeos y audio. De hecho, ya están disponibles en ese sitio las charlas que di en El Garaje, de Madrid. También hay grabaciones de audio sobre temas BDSM.

·         Un foro propio donde alojar conversaciones de todos los que queráis apuntaros como miembros.

·         Páginas dedicadas a cada una de mis novelas.

Pero no os preocupéis, este blog seguirá abierto para que podáis acceder a los artículos ya publicados. Poco a poco, iré colgando todos esos artículos en el nuevo blog, actualizándolos cuando haga falta. Los artículos que publique en el nuevo blog serán borrados de éste. 

La pestaña Índice contiene enlaces a los artículos en los dos blogs, éste y el nuevo. 

He eliminado las otras pestañas. Para información sobre mis novelas, pinchad en sus portadas a la derecha. Eso os llevará a una información detallada sobre cada una en el nuevo blog, incluidos los puntos de venta. 

He cerrado los comentarios en este blog, pero son muy apreciados en el nuevo blog. 

martes, 17 de agosto de 2021

Acabo de publicar mi novela “Para volverte loca”

 

Nueva portada de la novela

Descripción

España, 1980. El país está dando sus primeros pasos de libertad después de la dictadura franquista, pero su frágil democracia se tambalea. El presidente Adolfo Suárez ha caído en desgracia y se prepara un golpe de estado.

Cecilia trabaja poniendo copas en una barra americana cuando entra la policía y la captura junto con las prostitutas. Su padre la manda a un sanatorio secreto, donde se la somete a terapia de conversión para curarla de su bisexualidad. Es una institución en la que los doctores están más locos que los pacientes, los enfermeros abusan de los internos, y el cura tiene un oscuro pasado del que se quiere liberar. Allí, Cecilia irá conociendo a personajes interesantes que le contarán sus desventuras, fiel reflejo de la sociedad española de la Transición.

Mientras tanto, Julio y Laura, quienes forman un trío poliamoroso con Cecilia, empiezan a buscarla por todas partes. Eso los llevará a mezclarse en las luchas entre las mafias que quieren hacerse con el control de la prostitución. También se ven implicados en la preparación del golpe de estado del 23-F y en el incipiente narcotráfico en Galicia. Al final, acaban corriendo mayor peligro que Cecilia. Acudirán en su ayuda una sadomasoquista autista, un mecánico comunista, una exiliada chilena, una aprendiz de meiga y un monje budista.

Este thriller histórico culmina en un final trepidante en el que no se sabe quién tendrá que rescatar a quién.

Formato impreso y digital

He publicado tanto una versión de libro electrónico como una versión impresa. La versión impresa cuesta el doble por los gastos de impresión. He intentado mantener este precio lo más bajo posible; de hecho, yo gano más dinero con la venta de la versión electrónica.

Esta novela participa en el concurso literario de Amazon Kindle que tiene lugar durante el verano del 2021. Cumpliendo las bases del concurso, de momento la novela está sólo a la venta en Amazon Kindle Select. Si tienes Amazon Prime, puedes lees gratis la versión eBook.

Dentro de tres meses, el plazo en el que debo mantenerla en Kindle Select, la publicaré también en Smashwords.com y en Draft2Digital.com, desde donde se distribuirá a la mayor parte de los vendedores de libros electrónicos. Si gano el concurso, es posible que sólo la pueda vender en Amazon. Ya veremos.

Dónde comprarla

España:

Digital

https://kdp.amazon.com/amazon-dp-action/es/dualbookshelf.marketplacelink/B09CNZ3876

Impresa

https://kdp.amazon.com/amazon-dp-action/es/dualbookshelf.marketplacelink/B09CRTSMNC

Méjico:

Digital
https://kdp.amazon.com/amazon-dp-action/mx/dualbookshelf.marketplacelink/B09CNZ3876

Estados Unidos y resto del mundo:

Digital

https://kdp.amazon.com/amazon-dp-action/us/dualbookshelf.marketplacelink/B09CNZ3876

Impresa

https://kdp.amazon.com/amazon-dp-action/us/dualbookshelf.marketplacelink/B09CRTSMNC

 

miércoles, 26 de mayo de 2021

Úsalo o piérdelo - el sexo cuando los hombres envejecen

Practicar el sexo cuando envejeces te mantiene saludable y te ayuda a disfrutar de la vida

El autor escalando en Joshua Tree en enero del 2021
El pasado mes de enero pasado, en mi cumpleaños, puse la canción de Los Beatles When I'm Sixty-Four. La he venido escuchando desde que tenía 14 años, preguntándome cómo sería yo cuando finalmente llegase a esa edad. Ahora, cincuenta años después, creo que sorprendería a mi antiguo yo si pudiera ver en lo que me he convertido. Todavía practico buceo libre, como lo hacía cuando era adolescente, aunque prefiero ir a lo seguro y bucear con botellas. Esquío en pistas negras. Me hago vías de escalada de primero. Me acabo de jubilar de mi carrera científica y estoy comenzando una nueva como escritor.

Nada de eso está en la canción de los Beatles. Sí, arranco las malas hierbas de mi jardín de vez en cuando, pero no tengo nietos sentados en mis rodillas.

¿Quién podía pedir más?

Sigo siendo sexual. De eso es de lo que quiero hablar en este artículo, con la esperanza de que pueda ayudar a otros hombres que también envejecen.

Las mujeres envejecen de manera diferente a los hombres, especialmente en lo que respecta al sexo. Pasan por la menopausia. Es un tema que abordo en otro artículo.

La testosterona te mantiene saludable

Hay quien habla de la andropausia, el equivalente masculino de la menopausia, pero los cambios en la sexualidad con la edad en los hombres no son comparables con los de las mujeres. Mientras que la menopausia es un cambio drástico en las hormonas femeninas que se produce en un par de años, los hombres experimentan una disminución gradual de la testosterona.

En los 90 se puso de moda en círculos políticamente correctos decir que la testosterona es un veneno, una forma solapada de denigrar a los hombres. El razonamiento era que, como la testosterona promueve la agresión, es culpable de la violencia de los hombres y del abuso de las mujeres. Sin embargo, este artículo científico (Albert et al., 1993) sostiene que, a diferencia de lo que ocurre en otros mamíferos, la agresividad de los humanos es una "agresión defensiva", que aparece en ambos sexos y todas las edades, y por lo tanto independiente de la testosterona. Afortunadamente, llamar veneno a la testosterona parece haber pasado de moda últimamente.

 En realidad, la testosterona es esencial para la salud de los hombres, tanto física como mental. A medida que envejecemos nos ayuda a mantener la densidad ósea, la masa muscular, la fuerza y la movilidad (Rodrigues Dos Santos y Bhasin, 2021; Snyder et al., 2018). También tiene efectos en el cerebro: cuando nos falta, podemos perder la motivación e incluso nos deprimimos.

Y, por supuesto, la testosterona es lo que mantiene vivo nuestro deseo sexual. A medida que disminuye nuestra testosterona con la edad, sentimos menos atracción por las mujeres (o los  hombres, si eres gay) y menos deseo de tener relaciones sexuales. También tenemos menos erecciones espontáneas, que son más débiles y duran menos.

Teniendo en cuenta todo eso, se puede pensar la solución sería ponerse inyecciones de testosterona. Sin embargo, los médicos son reacios a hacer esto por temor a que la testosterona aumente el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el cáncer de próstata. Uno de los estudios (Snyder et al., 2018) que documentó los beneficios de la testosterona en una amplia muestra (788 hombres) de hombres mayores (~ 72 años), también detectó un aumento de placas en la arteria coronaria.

Sin embargo, la relación con el cáncer de próstata es mucho más endeble. Otro artículo científico (Slater and Oliver, 2000) mostró que la correlación entre la testosterona y el cáncer de próstata es indirecta: se debe a que los hombres con niveles altos de testosterona tienden a ser más activos sexualmente y contraen más enfermedades de transmisión sexual, que son una causa directa del cáncer de próstata.

Por lo tanto, a menos que tus niveles de testosterona sean patológicamente bajos, es mejor evitar las inyecciones de testosterona.

Cultivar el deseo

Por si acaso, es mejor mantener niveles saludables de testosterona por medios naturales. Esto incluiría los consejos habituales para una buena salud: evitar el sobrepeso, dormir bien, reducir el estrés y hacer ejercicio regularmente. Tener relaciones sexuales y masturbarse contribuye en buena medida a mantener los niveles de testosterona y prolongar tu vida sexual.

Puede que algunos no estén de acuerdo. Muchos hemos tenido la experiencia de estar sin sexo, incluso sin masturbarnos, durante varios días, y vimos que eso aumenta nuestro deseo sexual. ¿No significa esto que nuestra testosterona también aumenta?

Un estudio científico (Kraemer et al., 1976) en un grupo de 20 hombres jóvenes (20-28 años), les hizo llevar un diario de su actividad sexual durante dos meses y dar muestras de sangre cada dos días para medir sus niveles de testosterona. Encontraron que la testosterona aumentaba cada vez que tenían relaciones sexuales. Además, los niveles de testosterona cayeron después de tres días de abstinencia sexual, lo que indica que la abstinencia sexual reduce la testosterona.

Otro estudio (Jannini et al., 1999) examinó a 83 hombres que estaban siendo tratados por impotencia sexual con medicamentos, terapia psicológica o terapia mecánica. Los que lograron una mayor actividad sexual tenían niveles más elevados de testosterona, pero no los que permanecieron impotentes.

Teniendo todo esto en cuenta, podemos concluir que mantenerse activo sexualmente cuando se envejece no solo mantiene vivo el deseo sexual, sino que también mejora la salud física y mental al hacer que el cuerpo produzca más testosterona. El sexo también libera otras hormonas y neurotransmisores que mantienen nuestra salud, como la oxitocina, la adrenalina y las endorfinas.

Como digo en el mi título, en lo referente al sexo al envejecer, o se usa, o se pierde.

No eres un viejo verde

El problema que tienen muchos hombres heterosexuales al envejecer es que sus esposas o amantes pierden el deseo sexual cuando pasan la menopausia. Esto no les pasa a todas las mujeres, por supuesto. Para muchas el deseo sexual sigue igual o incluso aumenta después de la menopausia. Pero cuando sucede lo contrario, puede ser un problema. Tu esposa tiene todo el derecho a volverse asexual, pero eso no significa que también tengas que hacerlo tú. No es sólo que tu vida sexual tiene un enorme valor por sí misma, sino que puede ser esencial para mantenerte saludable y ayudarte a combatir el envejecimiento.

¿Quizás es el momento de considerar la no-monogamia? "¡Pero yo soy demasiado mayor para eso!" puedes pensar. Después de muchas décadas en una relación monógama, ¿cómo vas a volver a ligar? Bueno, sí, puede requerir algo de trabajo, negociar con tu esposa y cambiar de actitud, pero se puede hacer. Yo lo hice, aunque tengo que admitir que fue después de varios años de experiencia con el poliamor.

Lo primero que debes hacer es luchar contra la discriminación por edad de nuestra sociedad, que te dice que los hombres mayores no deben tener deseos sexuales, y menos aún salir con mujeres jóvenes. Eso los convierte en viejos verdes que se dedican a explotar a las mujeres para satisfacer su deseos enfermizos. Porque a las mujeres sólo les gustan los hombres jóvenes con abdominales marcados, ¿verdad? ¿Qué te hace pensar que querrían tener sexo con alguien como tú? ¿Acaso no te has mirado al espejo?

¡Por favor, no caigas en esa trampa! Tienes mucho que ofrecer a las mujeres. Como, por ejemplo, experiencia, empatía, sentido del humor, sabiduría y compasión. Si miras a tu alrededor, verás que muchos hombres jóvenes no son tan atractivos. Y muchos de ellos no saben cómo tratar a las mujeres. Si cuidas tu cuerpo comiendo bien y haciendo ejercicio -lo que deberías hacer de todos modos, si quieres evitar una muerte prematura-, puedes ser atractivo a pesar de tu edad. Y si ha aprendido a ser paciente, sabio y compasivo, eso puede ser precisamente lo que muchas mujeres están buscando.

Pero evita tener una actitud explotadora. Estate preparado para aceptar un no por respuesta. Sé amable y seductor, pregúntale cortésmente y sigue adelante si te rechazan.

Probablemente saldrás con mujeres mayores, con cuerpos que han soportado los mismos estragos del tiempo que el tuyo. Bríndales el mismo respeto y compasión que esperas que te den. Aprende que el sexo ocurre en un plano superior, más mental que físico, donde el placer, el humor y la conexión se pueden encontrar más allá de las meras apariencias físicas.

Si no consigues ligar o prefieres seguir siendo monógamo, mastúrbate. Hazlo de forma intencionada, no mecánica, dedicándole tiempo, energía y atención. Tal vez sea el momento de pasar del pene a otras partes de tu cuerpo, como los pezones o la próstata. Los mejores orgasmos de tu vida pueden estar en tu futuro… ¿quién sabe?

No tengas miedo de usar la pornografía para mantener vivo su deseo sexual. La tensión sexual que despierta también puede aumentar tu testosterona. Sin embargo, para mí la literatura erótica funciona mejor para encender el fuego de mi imaginación.

¿Quién teme al Viagra feroz?

Otro extraño mito moderno es que las medicinas para tratar la disfunción eréctil son insalubres, ineficaces o políticamente incorrectas.

Nada de eso es cierto.

No tengo disfunción eréctil. Empecé a pensar en usar Viagra después de leer Master of O, una novela erótica BDSM de Ernest Greene. En él, un hombre dominante toma Viagra antes de una sesión sadomasoquista impresionar a su sumisa con una buena erección. La idea tenía su atractivo, así que le pedí una receta al médico. Los resultados me gustaron, y a mis amantes también.

No es cierto que Viagra sea una droga sexista que solo beneficia a los hombres. Las mujeres heterosexuales a las que les gustan las pollas duras tienen muchas razones para cantar sus alabanzas.

Ésta es la base científica. Viagra (sildenafil), Cialis (tadalafil) y Levitra (vardenafil) pertenecen a un grupo de medicamentos llamados inhibidores de la fosfodiesterasa-5 (PDE5). La PDE5 es una enzima que elimina el GMP cíclico, un nucleótido que actúa como segundo mensajero dentro de las células. En los seres humanos, la erección del pene se mantiene mediante la sangre que llena el cuerpo cavernoso en el tallo del pene. Esto requiere GMP cíclico, por lo que cuando es degradado por PDE5 se pierde la erección. Por lo tanto, los inhibidores de PDE5 pueden aumentar la potencia y la duración de una erección. No tienen ningún efecto sobre el cerebro y, por lo tanto, no aumentan el deseo sexual. De hecho, los inhibidores de PDE5 no producen una erección sin un estímulo sexual.

De todas formas, sentir que tu pene se pone duro como una piedra es un estímulo psicológico bastante efectivo, tanto para ti como para tus amantes. El efecto de los inhibidores de PDE5 se empieza a sentir a las dos horas. En mi experiencia, el efecto de Cialis dura dos días o incluso más. Estos medicamentos tienen efectos secundarios leves, pero pueden ser más graves en personas con enfermedades oculares o cardiovasculares, por lo que no deben tomarse sin consultar con un médico. Es mejor ceñirse a la dosis más baja que produce efecto.

Los inhibidores de la PDE5 no producen dependencia, es decir, que no se vuelven necesarios para tener una erección. Todo lo contrario: al llenar repetidamente el cuerpo cavernoso hasta su máxima capacidad, pueden ayudar a evitar que el pene se encoja a medida que se envejece.

Conclusión

El envejecer es inevitable. Al final todos tenemos que aceptar nuestro declive irreversible. Sin embargo, como criaturas vivientes que somos, es una obligación luchar contra él hasta la muerte. Encuentro una cierta belleza en esa tensión entre la lucha y la aceptación. Me aferro a la vida, aunque sé que eso es inútil y que al final perderé. La vida es un proceso. La muerte es el único destino. ¿Y qué mejor manera de expresar el amor a la vida que con el sexo?

También publicado en Medium

Copyright 2021 Hermes Solenzol

lunes, 15 de marzo de 2021

El día que la pillaron

Cuando finalmente se descubre su secreto, una esposa infiel recibe una buena dosis de sus propias perversiones.


Spanking For Sneaking Out, por greenimp666, DeviantArt

Julia se sobresalta al entrar al dormitorio. Ricardo es una presencia amenazante y silenciosa junto a la cama.  

-¡Joder, qué susto! No sabía que estabas aquí.

Julia se sienta en la cama para quitarse los zapatos. No se los debía haber puesto para ir al trabajo. Tienen demasiado tacón.

Ricardo no responde. Paulatinamente, Julia se va dando cuenta cómo cruza los brazos, de cómo la mira.

-¿Pasa algo?

Ricardo cierra la puerta. Luego se planta frente a ella, todavía cruzado de brazos.

-¡Claro que pasa algo! Lo sé, Julia. Lo sé todo.

Niégalo, niégalo, niégalo. Ella deja escapar una risita.

-¿Sabes todo de qué?

Espera que él no note el temblor en su voz.

-Lo que has estado haciendo tras mis espaldas, -descruza los brazos, no sabe qué hacer con las manos-. Vi tu perfil en Fetlife. Todas las fotos guarras que has colgado allí.

Joder. Esto va en serio.

Niégalo, niégalo, niégalo.

-¡Fetlife! Debería haber borrado mi perfil hace tiempo. ¡Hace años que no he estado allí!

Se pone en pie frente a él. Sin los tacones, su frente apenas le llega a la barbilla.

-Entraste anoche, Princesa Zorra. Para colgar tu última foto, la de tus tetas. También le enviaste un mensaje a Switchy, cuyo nombre real es Enrique, tu amigo… ¿o tal vez tu amante?

-Cómo puedes saber todo eso… -murmura.

-No estaba fisgoneando en Fetlife. Pirateé tu cuenta. Y luego también pirateé tu correo electrónico… Sí, tu cuenta encriptada en Protonmail. Me he pasado horas leyendo. Así que, a estas alturas, ya lo sé todo. ¡Absolutamente todo! Así que ya puedes dejar de fingir, Julia. Deja de mentirme.

Esto debe ser una pesadilla.

Se queda paralizada frente a él. Baja lentamente la mirada al suelo.

-Me has estado mintiendo durante años. Me has estado engañando con Enrique… Y sabe dios cuántos más… ¿A cuántos más te has tirado, Julia?

Su mente corre desbocada. Todas las mentiras que había preparado, todas las evasivas, son ahora inútiles. Si ha pirateado sus correos electrónicos, lo sabe todo. No va de farol.

-¿Cuántos más te han follado, Julia?

El miedo se filtra como un líquido helado en sus venas. Todo está perdido. La casa, las cuentas bancarias, las tarjetas de crédito. Difícil saber qué quedaría después del divorcio.

Tendrá que dejar su trabajo en el museo y conseguir un empleo con un buen salario.

-¿Qué piensas hacer? -se atreve a preguntar finalmente.

-Llevo pensando en eso todo el día… Se me han ocurrido algunas ideas.

-¿Qué ideas?

Le agarra sus pantalones por la cintura, los desabrocha y le abre la cremallera. Se los baja hasta las rodillas.

¿Me va a follar? ¿Un poco de sexo iracundo y ahí se queda la cosa?

-¡Y yo que pensaba que te afeitabas el coño por mí! Pero no, lo hacías por Enrique.

Ella se mira la entrepierna.

-No, por ninguno de los dos. Lo hice por mí.

Él le baja las bragas hasta la mitad de los muslos.

-¡Claro! Para hacerte fotos y enseñárselas al mundo entero. ¡Serás guarra!

-No lo entiendes, Ricardo…

-¡Pues claro que no lo entiendo! Pero estoy seguro de que me vas a explicar.

Ella finalmente se atreve a levantar los ojos para encontrarse con los de él.

-¿Entonces no vas a divorciarte de mí?

-No lo sé… ¿Tú qué crees, Julia? ¿Nos divorciamos? ¿Vale la pena continuar con esta farsa?

-No quiero el divorcio, Ricardo.

-¡No, claro que no! ¡Lo que quieres es seguir disfrutando de nuestro nivel de vida y hacer lo que te da la gana! ¡Follando con quien se te ocurra! ¿Realmente te compensa seguir viviendo una mentira? ¿Aún me quieres, Julia?

-¡Por supuesto que sí! -sus ojos continúan fijos en los de él-. Ya sé que es difícil de entender… difícil de explicar, quiero decir… Pero lo que he estado haciendo no significa que no te ame. Te quiero, Ricardo. Un montón."

Él la mira en silencio. Ella se esfuerza en sostener su mirada.

-¿Y tú? ¿Tú me quieres, Ricardo?

Contiene la respiración esperando su respuesta.

-Sí que te quiero. ¡Si no, todo este asunto no sería tan doloroso!

Julia suelta un suspiro de alivio. Se agacha para subirse las bragas.

-Ni se te ocurra subírtelas.

Ricardo se desabrocha el cinturón. Lo saca lentamente de las presillas de sus pantalones.

-Te diré lo que voy a hacer. Voy pegarte en el culo hasta ponértelo como en esa foto que publicaste en Fetlife.

Ella se ríe.

-¡Pero si a ti esas cosas no te gustan!

-¡Ah, conque no me gustan, eh! Pues ahora mismo me sentiría mucho mejor dándote una buena paliza.

-No tienes ni idea de lo que estás hablando -dice aprensiva.

-No hace falta saber mucho… Sólo que me gustaría infligirte tanto dolor tú me has hecho tú a mí… Pero bueno, tampoco creo que te importara tanto, porque tú disfrutas con esas perversiones. ¿No, Julia?

-Bueno, depende…

-¿Cómo te marcaron el culo en esa foto?

¿Lo dice en serio? ¿Realmente piensa pegarme con el cinturón?

-¡Contéstame, Julia! ¡Y no me mientas!

-Enrique me dio una azotaina. Luego me pegó con una correa.

-¿Así que dejaste que te pegara Enrique, pero yo no puedo zurrarte?

-¡No es eso! No lo hizo para castigarme.

-Pero sí que te mereces que te castigue, ¿o no?

-¿Vamos a arreglar las cosas? ¿Me vas a perdonar?

-¡Respóndeme, Julia! ¿Mereces que te castigue?

Siente un cosquilleo de anticipación en el trasero. Traga saliva.

-¿No me vas a dejar?

-¡No me estás contestando!

-Tú tampoco.

Se desafían con la mirada.

-Las cosas van a cambiar. Se acabó lo de hacer la golfa.

-Por supuesto.

-Y te castigaré si lo haces. Como voy a hacer ahora. ¿Vale?

Solo me va a dar unos cuantos azotes. Luego me follará a lo bestia y todo habrá terminado.

-Vale.

La agarra por la muñeca y la tira bocabajo en la cama. Sus movimientos son bruscos, decisivos. Julia no podría haberse resistido si lo hubiera intentado.

El cinturón cae enseguida sobre sus nalgas. El dolor lacerante disipa toda ilusión de que él iba a andarse con remilgos.

Apenas tiene tiempo para recuperar el aliento cuando recibe el segundo correazo.

-¡Joder, Ricardo! ¡No me pegues tan fuerte!

-¿No? ¿Y por qué no? ¿Qué te crees, que esto es un juego? ¡Quiero hacerte daño, Julia! Que nunca va a ser tanto como el que me has hecho tú a mí.

Acentúa lo que dice con un tercer golpe, aún más fuerte que los anteriores. El dolor la atraviesa, haciéndola gritar.

-¡Así! ¡A ver si te enteras!

Él le pega. Ella aulla.

¡A la mierda!

Se levanta de la cama de un salto. Ricardo se queda con el cinturón levantado.

-¿Qué coño haces?

-Tenemos que hablar sobre ... ¡Ay!

El cinturón cae sobre la delantera de sus muslos con un resultado aún más doloroso que en su trasero.

-¡Auuu, cómo duele! ¡No me pegues en las piernas!

-Si pones el culo, te pego en culo. Si no, en las piernas, o donde sea. Tú eliges.

Sus ojos brillan de furia. Aprieta la boca con determinación. Vuelve a levantar el cinturón. Julia da un paso atrás, pero no consigue evitar que el cinturón vuelve a azotarle los muslos.

Suelta un grito, se da la vuelta y se tira en la cama. El cinturón le azota el trasero una, dos, tres veces, en rápida sucesión. Se encabrita y patalea con cada golpe.

Ricardo se detiene. Le arde el culo. Sus puños se aferran a la colcha.

-¿Has terminado?

Levanta la mirada y lo descubre hurgando en su bolso. Ha encontrado su móvil.

-Las cosas van a cambiar.

-Por supuesto, Ricardo -le tiembla la voz.

-Quiero que rompas con Enrique. ¡Ahora mismo!

Tira el móvil en la cama frente a ella.

 -¿Qué quieres que le diga?

-Que no lo vas a volver a ver.

Ella desbloquea su teléfono.

"No podemos volver a vernos" escribe.

Ricardo se arrodilla en la cama para leer por encima de su hombro.

La respuesta llega de inmediato:

"¿Por qué?"

Ella escribe: "Ricardo se ha enterado de lo nuestro". Le enseña el mensaje a Ricardo.

-Mándalo.

“¡Joder! Lo siento, Julia. Entonces, ¿no os vais a separar?”

Mira interrogativamente a Ricardo. El asiente.

“No.”

-Dile lo que te estoy haciendo -lo enfatiza con un nuevo correazo.

Ella escribe: "¡Me está pegando con el cinturón, Enrique!"

Un nuevo azote. Luego llega la respuesta: "¡Me estáis poniendo a cien!"

"¡¡¿¿Qué??!! ¡¡¡No es un juego, Enrique !!! ¡Me duele un montón! "

“Sí, pero al menos no os vais a separar. Mejor que dé rienda a su rabia. ¡Aguanta, Julia!".

Ricardo le quita el móvil.

-Bueno, parece que él sí que lo ha entendido -murmura, y apaga el móvil.

Los correazos empiezan otra vez, frustrando sus esperanzas de que la paliza hubiera acabado.

-¿A que no sabes quién se está haciendo una paja ahora mismo pensando en lo que le está pasando a tu lindo trasero? -le dice mientras sigue pegándole implacablemente.

El dolor se acumula hasta convertirse en una mezcla infernal de aguijonazos y quemaduras, renovada cada pocos segundos con un nuevo azote. Julia se aferra a la cocha, sollozando y gimiendo. No se atreve a moverse, ni siquiera a suplicar, esperando que Ricardo se apiade de ella y termine el castigo.

Ricardo se detiene. Se oye un clic. Se atreve a mirar hacia atrás y ve que Ricardo le está haciendo fotos del culo con su móvil. Él le quita los pantalones y las bragas y le separa los pies de una patada. Más clics.

Tira el móvil en la cama frente a ella.

-Míralas.

Su pompis es una masa rojiza de cardenales y moratones. Las últimas fotos muestran su ano y los labios hinchados de su coño.

-Pensé que serían una buena adición a tu colección de fotos en Fetlife. Vamos, a subirlas.

-Estás de coña.

-¿Prefieres que siga dándote con el cinturón?

Se apresura a salir de la cama. Ricardo la agarra del brazo y la lleva hasta su ordenador portátil. Ignorando sus quejas, la obliga a sentarse en la silla. Es como sentarse en una parrilla. Conecta su móvil al ordenador, abre Chrome y Fetlife. Ricardo la hace subir la primera foto y le dicta el pie de foto:

Esto es lo que le pasó a mi culo cuando mi marido se enteró de que soy una adúltera y una zorra.

Luego tiene que subir la foto que muestra su partes íntimas y escribir:

Éste es mi coño de puta y mi ano perverso, en medio de mis nalgas bien azotadas.

La primera imagen comienza a recibir "loves" mientras que la segunda aún se está subiendo.

-¿Ves? Les gustan. ¿Por qué publicas esas fotos, Julia?

Está demasiado confundida y dolorida como para mentirle.

-Me gusta pensar en la cantidad de la gente que masturba contemplando mi cuerpo.

-Y también imaginándose lo estupendo que sería follarte. Aunque con éstas estarán fantaseando con los gritos que das cuando te dan unos buenos correazos en el culo.

-Sí, seguro que algunos se están masturbando con eso.

-¡Pero tú eres mía, Julia, y de nadie más! ¡Te lo voy a demostrar!

La levanta de un tirón de la silla y la dobla sobre el borde de la cama. Ella lo oye bajarse la cremallera y presiente lo que se avecina.

Su polla dentro de ella le proporciona un placer inusitado, a pesar de que sus nalgas arden cuando él se las agarra. Pero él sale de ella justo cuando se acercaba al orgasmo.

Siente el glande presionando sobre su ano.

-¡Espera! ¡No estoy preparada para eso!

La penetra de todas formas, con la ayuda de los jugos de su coño. Hay un momento de dolor sordo, luego sólo la indignidad de la polla que le va llenando el recto. Ricardo intenta bombearla, pero hay demasiada fricción. Se retira y le da una palmada en el pompis.

-¡Lubrícate!

Se arrastra hasta la mesilla de noche, saca la botella de lubricante del cajón y se aplica un generoso pegote en el culo. Luego vuelve a su sitio y le ofrece el culo.

Ahora su polla se desliza con facilidad, lo que le permite bombearle el culo con movimientos rápidos y vigorosos. No le deja ninguna duda de que se trata de una follada de castigo, acompañada de algún que otro azote en sus nalgas doloridas. Hay poco placer y una creciente irritación en el ano. Pero Julia se siente bien. Sometida. Aliviada. La está haciendo suya, y eso significa que no la dejará. Eso es lo que más importa.

Cuando termina de follarla, la hace desnudarse y la manda a la cocina a preparar la cena. El culo le arde por fuera y por dentro por la paliza y la follada. Llora quedamente y tiembla mientras deambula por la cocina. Pero se siente extrañamente en paz. No se esperaba un castigo tan severo, pero la verdad es que se lo merecía. Enrique tenía razón: ahora Ricardo la perdonará y las cosas volverán a la normalidad.

Ignorando sus súplicas, Ricardo la hace sentarse a la mesa. Mientras ella se retuerce, buscando una postura cómoda, él le plantea presenta sus perspectivas:

-Estarás confinada en casa una buena temporada, así te vuelves a casa directamente desde trabajo todos los días. Y los fines de semana de semana te quiero conmigo, donde pueda verte.

-¡Por ​​favor, Ricardo! ¿No me has castigado ya bastante?

-No se trata de castigarte, sino de que no puedo fiarme de ti. Sé que me engañarás a la primera oportunidad que se te presente, y no pienso permitirlo. Ya sé que yo tengo parte de la culpa. No te he prestado la debida atención. No me di cuenta de cuánto necesitas el sexo, de cuánto necesitas tus perversiones.

-Intenté decírtelo, pero te reíste. Dijiste que no necesitábamos meter esas perversiones en nuestro dormitorio.

-No lo entendía, pero ahora sí. Cuando te estaba azotando, sentí que eras mía como nunca antes lo había sentido. Y ahora quiero más. Quiero que tus deseos sean míos y de nadie más.

-Pues sigues sin entenderlo. Eso es posesividad, no kink.

-¡Me da igual, esa va a ser mi perversión a partir de ahora! ¿O acaso yo no tengo derecho a mis perversiones? Si te gusta, bien, y si no, lo aceptarás porque estás en deuda conmigo. Tal y como te entregaste a otros, ahora te vas a entregar a mí. Si no, vamos a tener problemas. Espero que ya te habrás dado cuenta de que voy en serio.

-Sí, Ricardo -le dice dócilmente.

-¡Muy bien! Esto es lo que vas a hacer a partir de ahora. Vuelves a casa directamente del trabajo y te desnudas nada más llegar. Lo único que necesita llevar puesto es tu anillo de bodas. Limpias la casa y preparas la cena. Te follaré todas las noches, como a mí me apetezca, y no pienso tolerar ninguna excusa ni ninguna queja. Y, por supuesto, si no estoy satisfecho con tu comportamiento, te castigaré de la forma que considere necesaria. ¿Comprendido?

Ella asiente y rompe a llorar otra vez. Está demasiado cansada y dolorida para protestar. Además, Ricardo todavía parece cabreado.

Aún queda mucho de qué hablar. Pero tal vez no esa noche.

A menudo ha fantaseado con un hombre dominante que la haría entregarse y la controlaría completamente. Y ahora lo ha encontrado en el lugar más inesperado. Aun así, no está segura de poder aceptar sus condiciones.

Inmersa en estos pensamientos, Julia limpia la cocina. Ricardo ve una película en la tele. No la ha invitado a sentarse con él.

De todos modos, no es que le apetezca mucho sentarse.

Julia se va a la cama. Se acuesta boca abajo y llora hasta quedarse dormida.

NOTA: Esta historia está pensada para ser turbadora e invitar a pensar. Considera si cada uno de los personajes actúa de forma ética. Por supuesto, Julia hizo mal al engañar a su marido, pero ella estaba convencida de que esa era su única forma de experimentar el BDSM. Por su parte, Ricardo usa el BDSM como una excusa para su posesividad y no tiene en cuenta las necesidades de Julia. Enrique se centra en el morbo que le produce que Julia sea castigada. Es egocéntrico y no la apoya lo suficiente.

La historia plantea las siguientes preguntas:

1. ¿Hay sitio en el BDSM para un castigo real por una infracción real?

2. ¿Cómo afecta al consentimiento el hecho de que sea un castigo real?

3. ¿Está Ricardo coaccionando a Julia para que acepte su castigo con la amenaza del divorcio? ¿Es eso consensual?

4. ¿Debería haber informado Ricardo a Julia de la severidad del castigo que pretende infligirle? ¿Da Julio un consentimiento informado?

5. ¿Es una buena idea hacer una escena BDSM cuando estás enfadado?

6. ¿Terminó el consentimiento de Julia cuando se levantó de la cama y dijo "tenemos que hablar"?

7. ¿Le está dando Enrique un buen consejo a Julia cuando le dice que debe aceptar su castigo?

8. ¿Es razonable que Ricardo quiera confinar a Julia porque ya no confía en ella?

9. Al aceptar las nuevas restricciones a su comportamiento, ¿está Julia siendo presa de la manipulación emocional o simplemente está cumpliendo su deseo de ser dominada?

 

lunes, 22 de febrero de 2021

Sobre mi participación en el golpe de estado del 23-F

 

Fuente The Guardian

Mañana, 23 de febrero, se cumple el 40 aniversario del golpe de Estado (conocido en España como el 23-F) que intentó revertir la transición de España a la democracia y devolver al país a una dictadura fascista. El golpe del 23-F no deja de tener algunas facetas en común con el reciente asalto al Capitolio de los Estados Unidos instigado por Donald Trump.

Un juego de ajedrez que nunca llegué a terminar

La noche del 23 de febrero de 1981, yo estaba jugando al ajedrez en el cuartel del ejército cerca de Burgos. De repente, alguien entró en la habitación con noticias alarmantes:

“¡Es increíble! Estaba escuchando por la radio el traspaso del poder en el Congreso, cuando unos guardias civiles entraron disparando. ¡Los han cogido a todos como rehenes! "

“Todos” significaba el gobierno, el Senado y el Parlamento. El país había sido decapitado.

La transición de España a la democracia

¿Cómo era posible que todo el gobierno, el Senado y el Parlamento estuvieran reunidos en el mismo sitio? Para explicarlo y comprender el significado del golpe, es necesario recapitular lo que había sucedido en España en los cinco años anteriores. Sobre todo para aquellos que no estéis familiarizados con la historia reciente de España.

1.      El 20 de noviembre de 1975 muere el general Francisco Franco, quien había sido dictador desde que ganó la Guerra Civil española el 1 de abril de 1939.

2.      Franco deja como sucesor a Juan Carlos de Borbón, último heredero de una dinastía que había gobernado España durante cientos de años. Fue coronado rey Juan Carlos I en diciembre.

3.      El rey Juan Carlos era un demócrata en secreto y había hecho planes con Adolfo Suárez, miembro de la Falange, para diseñar una transición pacífica a la democracia.

4.      En junio de 1976, el rey Juan Carlos nombra presidente de gobierno a Adolfo Suárez.

5.      Suárez se puso inmediatamente a trabajar para crear una transición legal y pacífica a la democracia, algo que nunca se había hecho antes en ningún lugar del mundo. Para hacer eso, tuvo que trabajar con el Congreso nombrado por Franco para cambiar las leyes.

6.      Todo el proceso se realizó de forma democrática. El pueblo español votó en referéndum para aprobar una ley de transición a la democracia.

7.      Esa ley sentó las bases para las elecciones democráticas, que fueron ganadas por la Unión de Centro Democrático (UCD), un partido centrista creado rápidamente por Adolfo Suárez. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), fundado en el siglo XIX, le seguía de cerca. El Partido Comunista de España (PCE), que había luchado contra Franco durante la dictadura y acababa de ser legalizado, también ganó varios escaños. Otro partido nuevo, Alianza Popular, se posicionó a la derecha de UCD. Hubo partidos franquistas que se presentaron pero no obtuvieron ningún escaño.

8.      En diciembre de 1978, otro referéndum aprueba la nueva Constitución Española, que transforma al país en una monarquía democrática similar a la de otros países europeos como Holanda y Suecia.

9.      Aunque Adolfo Suárez continuó siendo presidente, durante los dos años siguientes su gestión de la economía fue objeto de fuertes críticas por parte de la izquierda (PSOE y PCE), la derecha (Alianza Popular) y dentro de su propio partido, UCD. Incluso corrían rumores de que Suárez había perdido la confianza del rey.

10.  Finalmente, UCD orquestó el derrocamiento de Adolfo Suárez para elegir un nuevo presidente dentro del partido, Leopoldo Calvo-Sotelo. Para ello, se tuvo que realizar una sesión de confirmación en el Congreso, con la asistencia de Gobierno, Senado y Parlamento.

Dada la importancia del hecho, se estaba retransmitiendo en directo por televisión cuando irrumpieron en el Congreso el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero y sus tropas. Puedes ver el vídeo aquí. Tiene 33 minutos de duración, pero el segmento clave son los primeros 3 minutos.

Juan Carlos I, Adolfo Suárez, Antonio Tejero y Alfonso Armada en el 23-F. Diario de Burgos

El golpe visto desde el cuartel

Al principio me negaba a creerlo. No podía estar pasando. Esos no podían ser guardias civiles, seguramente serían terroristas disfrazados, de la ETA o del GRAPO. Pero, cuando me reuní con los otros soldados en torno a la radio, comencé a entender la importancia de lo que estaba sucediendo.

Había más noticias alarmantes: en Valencia, una región del este de España, el general Jaime Milans del Bosch había ordenado un toque de queda y había sacado los tanques a las calles. Nadie dudaba de que apoyaba el golpe. Nosotros estábamos enlistados en una brigada de tanques. ¿Íbamos a ser los siguientes?

Blindado Móvil con Ruedas (BMR)

Efectivamente, enseguida oímos a las trompetas tocar "generala", el toque de alarma. Nos dieron a cada uno un rifle automático cetme y varios cargadores de munición. Mi escuadrón estaba dotado de Blindados Móviles con Ruedas (BMRs), vehículos todo-terreno de transportes de tropas, fuertemente blindados, con seis ruedas y una ametralladora operada desde el interior. Podían moverse en carreteras de hasta 100 km/h, mucho más rápido que cualquier tanque. Eran el arma perfecta para controlar una ciudad. Los conductores alinearon los vehículos en el patio y establecieron conexión de radio. Se nos ordenó apagar las radios y esperar en nuestras camaretas. Nadie sabía de qué lado estábamos.

Por aquel entonces yo no había leído tanto sobre la Guerra Civil como ahora, pero había oído decir que aquellos a los que la guerra pilló en el ejército tuvieron que seguir en él durante muchos años. Yo llevaba trece meses haciendo la mili, desde enero de 1980. Sólo me faltaban un par de semanas para licenciarme. Y ya no aguantaba más. Antes de ser reclutado me había licenciado en la Universidad Autónoma de Madrid con un título en bioquímica y estaba ansioso por empezar mi doctorado en neurociencias. No pensaba pasarme el resto de mi juventud en el ejército apoyando una dictadura. Prefería morir.

Lo pensaba en serio, al igual que muchos de mis compañeros. A menudo hablábamos de política, aunque no nos estaba permitido hacerlo. La transición a la democracia había sido un proceso emocionante; todos teníamos las ideas políticas bastante claras. No íbamos a participar en el establecimiento de una nueva dictadura. Y estábamos armados. Si nos ordenaran disparar contra la gente, podíamos decidir apuntar nuestros fusiles a los oficiales. Lo que podía significar la muerte, claro. Quizás otros soldados nos dispararan a nosotros. Pero al menos habríamos muerto por una buena causa, no defendiendo al fascismo.

Los sargentos debían saber lo que estábamos pensando. Actuaban de forma recelosa, evitando mirarnos a los ojos y contestar a nuestras preguntas.

Empecé a forjar un plan más elaborado. Si nos ordenaban meternos en los BMRs, secuestraría el mío tan pronto como saliéramos a la carretera. Yo era cabo, así que con un poco de suerte estaría a cargo del vehículo. Le diría al conductor que nos llevase a la frontera francesa. Una vez allí, nos rendiríamos a las autoridades francesas y pediríamos asilo político. Había muchas posibilidades de que mis compañeros estuvieran de acuerdo con el plan. Si hiciera falta, le dispararíamos con la ametralladora a todo lo que se interpusiera en nuestro camino. La frontera francesa estaba a sólo un par de horas. Con el revuelo que había, podíamos llegar antes de que nadie se diese cuenta de que habíamos desertado. O podían matarnos por el camino.

Pronto cayó la noche. Me acosté en mi litera, vestido, con las botas puestas, un arnés lleno de cargadores, el cetme a mi lado. Alguien encendió la radio, muy bajito para que no la oyeran los sargentos. Así fue cómo escuchamos al rey Juan Carlos. Según la Constitución, si el gobierno quedaba incapacitado, toda la autoridad recaía sobre él. Y el rey ordenaba arrestar a Antonio Tejero y a Milans del Bosch. Estaba en contra del golpe.

Yo lloraba quedamente. Algunos de mis compañeros también lo hicieron, como y probablemente mucha gente en toda España.

El día después

Pero aún no se había acabado. Tejero todavía tenía como rehén a todo el gobierno. Milans del Bosch aún controlaba el País Valenciano. Desde la época de Franco, el Ejército español estaba dividido geográficamente en Capitanías Generales, cada una bajo las órdenes de un Teniente General. Milans del Bosch era uno de ellos. Si otros generales se volvían contra el rey, el golpe aún podía tener éxito. O podía empezar otra guerra civil. A fin de cuentas, la Guerra Civil había empezado con un golpe de estado fallido. Y produjo cerca de un millón de muertos en un país de veinte millones de habitantes.

Nadie sabía de qué lado estaba nuestro Teniente General. Todavía no había tomado partido.

Pero cuando amaneció el nuevo día, el rey estaba ya firmemente al mando. Con alivio, devolvimos nuestras armas y municiones a la armería.

En un irónico golpe de suerte, ese día yo estaba arrestado. Eso supuso que tenía que quedarme dentro del barracón fregando pisos, mientras que a mis compañeros los hacían desfilar durante varias horas en el patio. Parecía que nuestros oficiales no estaban muy contentos. ¿Quizás porque querían que hubiera triunfado el golpe?

A solas en el barracón, yo podía escuchar la radio mientras fregaba el suelo. Un grupo de periodistas había pasado la noche en la Plaza de las Cortes de Madrid. El famoso periodista deportivo José María García hacía de locutor de radio con el mismo tono de voz que usaba para comentar un partido de fútbol.

Mientras yo escuchaba en directo, el general Alfonso Armada se ofreció voluntario para ir a la puerta del Congreso para negociar con Tejero. Yo ya conocía a Armada: había sido mentor del príncipe  Juan Carlos y una vez había concertado un encuentro entre él y mi padre, cuando era rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Más tarde salió a la luz que Armada también había estado planeando un golpe y lo que quería era convencer a Tejero para que lo apoyara. Pero lo que Armada tenía en mente era un gobierno de coalición con independientes y políticos de UCD, Alianza Popular y el PSOE, mientras que Tejero quería volver al régimen de Franco, así que rechazó la oferta de Armada.

Pero, como nosotros, los guardias civiles que estaban dentro del Congreso tenían puesta la radio. Habían escuchado el mensaje del rey y la noticia del fracaso del golpe. Uno por uno, fueron a la parte trasera del edificio del Congreso, saltaron por la ventana y se rindieron. José María García anunciaba cada policía que saltaba por la ventana como un gol en un partido de fútbol. Yo fregaba el suelo y lloraba.

Analizando el 23-F

Se han escrito varios libros sobre el golpe del 23-F. Mi favorito es Anatomía de un Instante, de Javier Cercas. En él relata lo ocurrido dentro del Congreso. La primera media hora es bien conocida en España porque se transmitió en directo por televisión y fue grabada en vídeo. Los guardias civiles le ordenaron al operador de la cámara que la apagara, pero él los convenció de que la luz roja significaba que no estaba transmitiendo. Por eso sabemos que todos los congresistas se tiraron al suelo cuando la Guardia Civil entró disparando. Sólo tres se atrevieron a quedarse sentados: Adolfo Suárez; Santiago Carrillo, secretario general del PCE, y el general Manuel Gutiérrez Mellado, ministro de defensa de Suárez. Gutiérrez Mellado fue inmediatamente a enfrentarse a Tejero, ordenándole deponer las armas. Tejero intentó empujarlo al suelo, pero no pudo con el anciano general.

Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado, Santiago Carrillo, Felipe González (el líder del PSOE que luego fue presidente) y otros políticos notorios fueron llevados a una sala separada. Sabían que serían los primeros en ser ejecutados.

La parte más peligrosa del golpe ocurrió cerca de Madrid, en la División Acorazada Brunete. Varios oficiales se rebelaron, reunieron sus tropas y fueron a rodear el palacio del rey. Querían tomarlo también como rehén, para evitar que se pusiera al mando. Sin embargo, el rey estaba preparado y envió sus propias tropas para defender el Palacio de la Zarzuela. Me imagino que todas esas tropas eran también gente que hacía la mili, como yo. De ninguna manera se iban a enzarzar a tiros con otros muchachos haciendo la mili.

A los que no sois españoles os tengo que explicar que la Guardia Civil es una peculiar institución española, una policía militarizada encargada de mantener el orden fuera de las ciudades. Hoy en día cumplen funciones de patrulla de carretera, guardacostas y guardias fronterizos, entre otras muchas cosas. Los que iban con Tejero habían sido adoctrinados durante meses, pero su lealtad hacia él era bastante tenue.

Tan fuerte era el interés de algunos para revertir la transición y eliminar la nueva democracia española que se habían estado preparado tres golpes de estado diferentes durante 1980: los encabezados por Antonio Tejero, Milans del Bosch y Alfonso Armada. No está claro hasta qué punto sabían unos de los otros. La atrevida maniobra de Tejero sirvió para precipitar los otros dos golpes. Armada iba diciendo que hablaba en nombre del rey, y que no quería volver a la dictadura sino "reorientar" la democracia arreglando la economía y probablemente ilegalizando al Partido Comunista y a los partidos independentistas catalanes y vascos.

Había habido sobradas advertencias

Tejero, junto con el capitán de la Policía Nacional Ricardo Ynestrillas, ya había planeado otro golpe de Estado en noviembre de 1978. Se lo llamó Operación Galaxia porque fue planeado en la Cafetería Galaxia de Madrid. Nunca se llegó a poner en marcha porque dos de los oficiales que participaron en la reunión informaron a sus superiores del complot. Tejero e Ynestrillas recibieron sentencias muy leves, de siete meses y seis meses, respectivamente, y mantuvieron sus cargos militares. Esto permitió a Tejero tramar el golpe del 23-F. Quedó claro que planear un golpe en España no conllevaba muchos riesgos.

Con tres golpes de estado siendo planeados simultáneamente, es difícil creer que la inteligencia militar española no sabía nada. El hecho de que el gobierno no había sido alertado demuestra que la inteligencia militar fue, o cómplice del golpe, o extremadamente incompetente.

Lo que está claro es que cuando los golpistas no son castigados severamente, intentarán un nuevo golpe. Como mínima precaución, los golpistas deben ser separados de por vida del ejército o de la policía. Los golpes pueden tener consecuencias graves. La Guerra Civil española produjo casi un millón de muertos. Los golpes de Augusto Pinochet en Chile y de la junta militar argentina resultaron en la tortura y muerte de decenas de miles de personas. Por tanto, un golpe de Estado es un delito más grave que el asesinato y debería ser castigado con cadena perpetua.

Las consecuencias

Me licencié dos semanas después del golpe, justo a tiempo para participar en una manifestación millonaria en Madrid en apoyo de la democracia. Había tanta gente en la calle que era imposible marchar a ningún lado. Escuchamos un discurso y nos volvimos a casa.

Leopoldo Calvo-Sotelo fue instaurado como presidente, pero su mandato no duró mucho. Perdió las elecciones de 1982, que pusieron al PSOE en el poder. Fueron las primeras de tres elecciones consecutivas ganadas por los socialistas, que permanecieron en el poder durante 12 años.

Alfonso Suárez se convirtió en un héroe nacional, celebrado por su magistral transición a la democracia. Fundó otro partido, Centro Democrático y Social, que tuvo poco éxito. Cogió la enfermedad de Alzheimer en los años 90 y murió en una institución sanitaria. El aeropuerto de Madrid lleva su nombre.

Antonio Tejero, Milans del Bosch y Alfonso Armada fueron encarcelados. Sin embargo, hubo mucho descontento por los privilegios que tuvieron, con celdas lujosas y visitas ilimitadas.

¿Podría haber un golpe en los Estados Unidos?

En la civilización occidental ha habido golpes militares desde que Julio César cruzó el Rubicón para mandar sus tropas a Roma. Sería ilusorio creer que los Estados Unidos son inmunes a ellos. Sin embargo, el ejército estadounidense tiene una fuerte cultura de obediencia a la Constitución y a los mandos civiles. Quizás porque orquestaron golpes en otros países y saben lo destructivos que son.

Vine a Estados Unidos por primera vez en 1986. En 1989 regresé a España como profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, pero las cosas no salieron bien. En 1991 volví definitivamente a Estados Unidos y me casé con una americana. En el 2005 adquirí la nacionalidad estadounidense, sin renunciar a la española. 

Mientras veíamos en la televisión a las multitudes enloquecidas invadir el Capitolio de Washington el 6 de enero, mi esposa no paraba de preguntarme: "¿Es esto un golpe?" "Mientras el ejército no se meta, no es un golpe", le respondí. Sin embargo, ya no estoy tan seguro. Si los rebeldes de Trump hubieran logrado tomar como rehenes a miembros del Congreso y del Senado, se habría producido una situación muy similar a la del 23-F en España. Trump seguía siendo presidente y, sin la contrapartida del Congreso, ¿quién tendría el poder? ¿Quién habría ordenado el rescate de los rehenes?

En situaciones así cualquier intervención del Ejército es sumamente peligrosa. Porque, una vez que el Ejército tiene el control, ¿cómo sabemos que devolverán el poder? A algún general se le podría haber ocurrido lo mismo que planeaba el general Armada en España: un gobierno de coalición con miembros de los partidos Republicano y Demócrata y “tecnócratas” independientes. Pero, una vez que se deshacen los frágiles mecanismos de la democracia, puede resultar difícil recomponerlos.

Como con la Operación Galaxia, el pueblo americano ha sido advertido de lo que puede pasar. Y, como pasó en España aquella vez, el golpista de Trump no ha sido castigado. Esperemos que no le intente otra vez.