sábado, 12 de noviembre de 2016

domingo, 6 de noviembre de 2016

La postura de la carretilla (parte 2)

Beatriz se deslizó de su regazo y salió corriendo hacia su dormitorio. Julio la siguió. Era un cuarto pequeño con una ventana que daba a un patio interior. Una de las paredes era toda un estantería de libros. Aparte de eso había sólo una cama estrecha y a su lado un escritorio cubierto de papeles y de libros. Beatriz abrió el cajón inferior del escritorio, que se podía abrir desde la cama, y sacó dos dildos de goma. Uno era delgado, de un calibre de poco más de un dedo. El otro era negro, con forma de polla y más grueso.

-¿Éste es el más grande? -dijo Julio, sopesándolo.

-Sí. Ya casi no me cuesta nada de trabajo metérmelo en el culo. Está bien, ¿verdad?

Por toda respuesta, Julio se abrió la bragueta y extrajo su verga en erección. Colocó el consolador negro al lado. Era claramente más delgado que su pene.

-Pues no sé si va a ser suficiente, ¿ves?

-¡Ay, qué gracia! Se ve que Martina lleva tiempo sin ver una polla.

-Pues ya veremos si luego sigue haciéndote tanta gracia, porque yo ya me he hecho a la idea de que voy a darte por culo.

Beatriz le agarró la verga, que terminó de endurecerse de inmediato.

-¡Joder, es verdad! La tienes muy grandota -dijo con una sonrisa satisfecha.

-¿Y eso no te preocupa?

-Me tendré que aguantar con lo que haya. Después de montarte toda esta movida, ya no me puedo echar atrás.

-Bueno, ya veremos… ¿Tienes lubricante y condones?

Beatriz sacó un bote de lubricante y una tira de condones del mismo cajón y se los dio.

-Venga, volvamos al salón.

En cuanto volvieron al sofá, Beatriz se sentó sobre sus muslos y ella misma adoptó la postura de la carretilla. Desde luego, a la chica no le faltaba entusiasmo.

Julio no se molestó con el dildo más pequeño, embadurnó el grande de lubricante y lo apuntó cuidadosamente al ano de Beatriz. En cuanto presionó, Beatriz dio un grito de alarma.

-¿No decías que entraba?

-Sí, sí… Pero tiene que ser un poquito más despacio.

Julio dejó el consolador sobre la mesa de café, cogió el bote de lubricante y aplicó un poco sobre su ano. Luego le introdujo su índice izquierdo.

-¡Ay, ay, qué gustito! -dijo Beatriz dando pataditas en el respaldo del sofá.

-Vale, a ver si así consigo que te relajes un poquito.

-¡Seguro que sí! Me encanta que me folles el culo con el dedo.

Estuvo un rato masajeándole el ano con el dedo, hasta que pudo introducirle otro. Entonces echó mano del consolador, que esta vez entró sin mucho problema.

-¡Guau! ¡Ahora sí que me has abierto el culo -anunció Beatriz.

Sin embargo, por la manera en que ella contrajo las nalgas, no debía de resultarle muy cómodo. Le zurró con la mano derecha mientras la follaba con el consolador con la izquierda. Beatriz acusó el efecto de inmediato, retorciéndose y gimiendo.

-¿Ves? ¿A que esto ya no es tan divertido?

-¡Sí! ¡Sí que lo es! -dijo testaruda.

Decidido a darle una lección, volvió a pegarle y a follarla con el consolador. Pero no duró mucho. El espectáculo del dildo forzando el culito de Beatriz en mitad de sus nalgas enrojecidas lo ponía a cien. Quería tomar posesión de él enseguida.

-Bueno, creo que ya estás todo lo preparada que vas a estar.

-Sí… ¡Métemela a lo bestia!

Le sacó el dildo y la hizo incorporarse sobre su regazo.

-¡Escúchame, tonta! ¡Tú no sabes la que se te viene encima!

-Sí que lo sé… Me va a doler un montón, pero no me importa.

-Eso lo vamos a ver enseguida.

La hizo arrodillarse doblada sobre el asiento del sofá. Le dio el consolador.

-A ver, fóllate con esto como haces por las noches, que quiero verlo.

Beatriz se lo metió en el culo y empezó a bombearse tímidamente con él.

-Normalmente lo hago un poco más deprisa -se disculpó-, pero no quiero que se me irrite.

Se desnudó rápidamente, sin dejar de mirarla. Se puso un condón y lo untó bien con lubricante. Beatriz seguía follándose lentamente con el dildo, soltando algún que otro gemido.

Era una locura. Beatriz no lo iba a poder soportar. Decidió cambiar de plan.

Arrodillándose detrás de ella, le sacó el consolador del culo y lo dejó caer sobre la alfombra. Enfiló su verga a su vagina y empezó a penetrarla con cuidado.

-¡Ay no, por favor! Así no… ¡Encúlame!

-No estás preparada, Beatriz. Te iba a hacer demasiado daño.

-¡Sí que lo estoy! ¿Ahora vamos a desperdiciar todo el trabajo que nos ha costado prepararme? ¡Por favor, Julio, quiero sentirte dentro de mi culito! -lloriqueó.

-¡Pero mira que eres cabezota! ¡Muy bien, pues ahora verás!

Salió de su vagina y, separándole bien las nalgas para ver lo que hacía, apoyó el glande en ese botón color canela que tanto lo tentaba. Empujó hacia delante y no encontró gran resistencia. Su glande desapareció dentro de ella.

-¡Jodeeer! -exclamó ella-.¡La tienes enorme!

Se dio cuenta de que ella había clavado los dedos en el asiento del sofá y lo estrujaba hasta dejarle blancos los nudillos. Pensó en sacársela pero, como si le leyera la mente, Beatriz le dijo:

-¡Sigue, sigue! Total, ya estás dentro…

Prosiguió su avance lentamente, hasta enterrar completamente la verga en su recto.

-¡Ay, Julio, por fin! ¡Ya tienes mi culito, como tú querías! ¡Qué ilusión! ¡No sabes la de veces que he soñado con este momento!

-¿No te duele?

-No… Bueno, casi nada… ¡Venga, fóllame!

Se retiró y la embistió un poco más fuerte. Beatriz dio un gritito de alarma. Su respiración se volvió agitada.

-¿Ves, tonta?

-No… ¡Si me está gustando muchísimo! -sollozó.

-Pues no lo parece.

-No… es que tiene que ser así… Tiene que ser una enculada en toda regla… Que me deje hecha polvo… Por favor, Julio, no te cortes… Házmelo de verdad, ¿vale?

A él también le gustaba esa idea. La agarró por las caderas y empezó a follarla despacio, esperando de un momento a otro que ella le suplicara detenerse. En vez de eso, ella se puso a entonar una letanía que lo hizo olvidar toda su cautela:

-¡Jodeeer! ¡Que enculadaaa! ¡Si es que la tienes enorme! ¡Mi culitooo! ¡Cómo me lo vas a dejar, al pobre! ¡Me voy a acordar de esto una semana! ¡Qué fuerte! ¡Qué pasadaaa!

Beatriz parecía excitarse con ese canturreo. La vio meterse la mano entre las piernas para masturbarse. Oírla lo excitaba un montón. Empezó a follarla sin contemplaciones, con la vista clavada en su pene entrando y saliendo entre esas nalgas enrojecidas, tan pequeñas en comparación con la barra de carne que las dividía en dos. Beatriz no detuvo su canción, que se fue transformando gradualmente en un gemido puntuado por un gritito cada vez que él llegaba al fondo:

-¡Ay, dios mío! ¡Qué follada! ¡Ah!

-¡No, si ya lo sabía yo que llegaríamos a esto! ¡Ah!

-¡Con lo zorra que soy! ¡Ah!

-¡Me están dando por culo pero que muy bien! ¡Ah!

-¡Me lo merezco, por tonta del culo! ¡Ah!

-¡Porque mira que soy imbécil! ¡Ah!

-¡Enamorarme como una gilipollas! ¡Ah!

-¡De un hombre que es de otra! ¡Ah!

-¡No digas eso! ¡No digas eso, puta! -le gritó él, excitado hasta el paroxismo. Le dio un azote lo más fuerte que pudo, luego otro con la mano izquierda. Beatriz rompió a llorar, aullando y sacudiéndose con los sollozos. Sabía que debía pararse  y consolarla, pero la misma saña que Beatriz sentía hacia sí misma ahora lo poseía a él. La punta del pene le ardía de placer. La violencia con que extraía su gozo de ella lo enloquecía.

-¡Eso, a ver si aprendes de una puta vez! -le dijo entre dientes-. ¡Aprende a no ser tan tonta! ¡A ofrecerte a algo no que vas a ser capaz de aguantar! ¡Y deja de insultarte de una puta vez! Ya te enseñaré yo a quererte un poquito más…

Beatriz soltó un gemido que parecía salirle del alma. Julio pensó que le había hecho demasiado daño, pero enseguida se dio cuenta por sus convulsiones de que se estaba corriendo. Lloró y gritó durante todo el orgasmo, luego se desplomó exhausta sobre el sofá. Julio siguió follándola con el mismo ritmo implacable, ascendiendo concienzudamente hacia su propio clímax, disfrutando del espectáculo de su cuerpecito sometido a sus caprichos. Cuando eyaculó lo hizo en varias acometidas firmes, llenándola hasta el fondo para hacerla comprender que completaba su posesión de ella.

Escena erótica de mi nueva novela Para volverte loca.

sábado, 5 de noviembre de 2016

La postura de la carretilla (parte 1)

Beatriz se ofreció a llevarlo en su Vespino. Julio sugirió ir en metro, pero Beatriz no quería dejar la Vespino en la calle y se negaba a separarse de él. Se ve que tendía miedo a que la dejara plantada si lo dejaba apartarse de ella un solo momento.

La Vespino parecía un artilugio ridículamente pequeño con ellos dos encima, pero Beatriz le dio caña al acelerador y salieron disparados hacia el Paraninfo, luego por la calle Isaac Peral hacia el norte. Beatriz conducía como una posesa, acelerando y frenando bruscamente,  haciendo slalom entre los coches, pasando tan cerca que Julio pensó que se iba a dejar la rodilla en algún espejo retrovisor. Le dijo varias veces que fuera más despacio, pero Beatriz parecía no oírlo a través de su casco. No había pasado tanto miedo desde aquel día que habían volcado en el velero de Laura, varios kilómetros mar adentro.

Beatriz giró a la derecha por Cea Bermúdez y acabó deteniéndose en la calle de Bretón de los Herreros, a un paso de la casa de los padres de Julio.

-¿Estás segura de que no va a venir tu padre? -le preguntó secándose las manos sudorosas en los vaqueros.

-Segurísima -dijo ella quitándose el casco-. Está en Tenerife y no vuelve hasta mañana. Ayer mismo hablé con él por teléfono.

La siguió al interior de una casa de vecinos como todas las de ese barrio. Beatriz lo miró nerviosa en el ascensor. Julio decidió meterla en cintura a las primeras de cambio.

Ella sacó las llaves, abrió la puerta y se internó con paso decidido en su casa.

-¡Eh, eh, eh! -le dijo él desde la puerta-. ¡Vuelve aquí ahora mismo!

Beatriz volvió junto a él con una mirada interrogativa.

-Quiero que te desnudes aquí mismo, en la entrada -le dijo cerrando la puerta tras él-. Quítatelo todo.

Ella le dirigió una sonrisa traviesa y enseguida se bajó la cremallera de la falda, que cayó al suelo junto a sus pies. Sin perder un instante se quitó las bragas, como para demostrarle lo ansiosa que estaba de quedar a su merced. Se desabrochó los botones de la camisa en un tiempo récord. No llevaba sujetador debajo. Los zapatos y las medias desaparecieron como por ensalmo.

-¡Vaya, vaya! ¡Te desnudas a la misma velocidad con la que conduces esa puta Vespino!

-Me ha entrenado Martina -dijo ella con orgullo-. No creas, que me llevé mis buenos azotes hasta que aprendí a hacerlo lo suficientemente rápido para ella.

Su cuerpecito desnudo le inspiraba saña y ternura al mismo tiempo. Tenía los brazos y las piernas delgados, pechos insignificantes, caderas afiladas, vientre plano y un pubis afeitado de aspecto delicioso. Le metió un brazo entre las piernas y la levantó en vilo. Beatriz soltó un quejido de placer al sentir la repentina presión en su coño.

-¡Y ahora, pequeña, te vas a enterar de lo que vale un peine!

Beatriz se colgó de su cuello y escondió la cara en su hombro. Cargó con ella pasillo abajo, cruzando una doble puerta acristalada para entrar en la sala de estar. Delante de la estantería de pared completa donde estaba la televisión había un tresillo color crema de aspecto cómodo. Se sentó en medio del sofá con Beatriz encima. Hábilmente, la hizo girar para dejarla de espaldas a él. Le pellizcó los pezones hasta que la oyó quejarse. Luego, poniéndole las manos en los hombros, la empujó hasta hacia delante hasta que tuvo su cabeza en sus pies. Beatriz quedó doblada entre sus rodillas con una pierna a cada lado de sus caderas. Era una postura tremendamente expuesta y humillante, que Cecilia y él llamaban “la carretilla”. El pompis redondito de Beatriz quedaba justo encima de su regazo, listo para ser golpeado como un tambor, las nalgas separadas para ofrecerle una buena vista del coño y de ese ano color canela, ancho y liso, que tanto lo había cautivado desde el primer momento en que lo vio. Sorprendida, Beatriz empujó con las dos manos en el suelo para levantar la cabeza y volverse a mirarlo.

-¿Por qué me pones cabeza abajo?

-Para tenerte bien expuesta. ¡Verás qué bien!

-¡Joder, es verdad! Me lo debes estar viendo todo. ¡Qué pasada!

Julio no perdió el tiempo. Quería aprovechar el factor sorpresa para sacarla de su equilibrio y así hacer el castigo más efectivo. Le plantó dos sólidos azotes, uno en cada nalga. Beatriz no se quejó, pero su respiración se volvió más agitada.

Hacía tiempo que no vivía una situación tan excitante. Le tenía que dar a esa mequetrefe una buena lección por haber estado acechándolo, por haberle hecho pasar tanto miedo en esa puta motocicleta. Se puso a pegarle fuerte, a buen ritmo, alternando de una nalga a otra. Beatriz se puso a hacer un comentario en directo de lo que sentía:

-¡Ay, ay! ¡Qué fuerte me estás pegando! ¡Ay, cómo duele! ¡Mi culitooo! ¡Joder, qué paliza! ¡Qué pasadaaa!

Siguió diciendo cosas por el estilo, que a él le sonaban super-excitantes. Encima respondía de forma preciosa, contrayendo el culo, apretando sus piernecitas contra él, dando pataditas al aire, palmadas y puñetazos en la alfombra, pero sin intentar en ningún momento zafarse de él. El pompis pequeñito y respingón de Beatriz pronto estuvo de color rojo cereza.

Hacía tiempo que no se sentía tan sádico, con tantas ganas de ensañarse con alguien. Se le ocurrió que estaba descargando la pena y la frustración de que le hubieran quitado a Cecilia en esa pobre chica que en realidad no había hecho nada malo, sólo ser tan tonta como para ir a enamorarse de él. Se detuvo y se puso a acariciar la piel caliente y enrojecida.

-¿Por qué paras? ¡Si aún no me has castigado lo suficiente! -dijo ella con llanto en la voz.

Julio tiró de ella hasta sentarla en su regazo. Podía sentir el calor que irradiaba su trasero a través de la tela de sus pantalones.

-¿No has tenido bastante? Estás llorando.

-¿No te gusta hacerme llorar? A mí me parece muy bonito -sollozó, puntuándolo con un sorbetón de mocos.

-Me encanta hacerte llorar -reconoció, lamiéndole las lágrimas de las mejillas.

Beatriz se rio. Le puso las manos en la nuca y le dio un beso, mojándole la cara.

-Nunca me habían zurrado en esa postura. ¡Es una auténtica pasada!

-A mí también me gusta. Me ofrece una buena panorámica de tu culito.

-¡Que te vas a follar dentro de nada!

-Hablando de eso… Quiero que me enseñes esos dos consoladores que te ha dado Martina.

-¡Ah, sí! ¡Ven!

Escena erótica de mi nueva novela Para volverte loca.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Políticos holandeses quieren prohibir la adopción internacional

Esta noticia me rompe el corazón y me cabrea... Holanda quiere prohibir la adopción internacional:

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/02/actualidad/1478106534_757402.html

¿Por qué me entristece tanto esta noticia? Pues porque hace 15 años y pico mi mujer y yo adoptamos a una bebé preciosa en China. Tenía diez meses y aún no sabía gatear, pues en el orfelinato donde la tenían no la dejaban moverse lo suficiente. No tenían bastantes cuidadoras para supervisarla. Cuando la adoptamos, en unos días aprendió a gatear, en unos meses aprendió a andar y en unos años sacó una medalla de oro en una competición nacional de gimnasia. Ahora saca sobresaliente en todo y va a estudiar medicina.

¿Qué habría sido de ella si se hubiera quedado en China? Ya os lo podéis imaginar. Ahora las parejas chinas ya están empezando a querer adoptar a niñas, pero por aquel entonces la única esperanza de esas niñas abandonadas era la adopción internacional. De otra forma se hubieran pasado su infancia en un orfelinato.

Una de las cosas que más me sorprendió al ser padre adoptivo es que haya gente que mira con malos ojos la adopción. En una de las perversiones más ridículas de lo políticamente correcto, dicen que los niños tienen que crecer en la cultura en la que nacen. Eso es lo que dicen esos politicos prepotentes en Holanda, que no han debido ver un hijo adoptivo en su vida. A mí eso me huele a racismo. A lo mejor lo que en el fondo les molesta esos políticos es que haya niños negros y asiáticos en su país de rubios.

Los niños y los adolescentes quieren vivir en la cultura en la crecen, no en la que nacen. Mi hija parecerá una preciosa chica china, pero por dentro es una chica del sur de California, como todas sus amigas. Que, por cierto, son de todas las razas. Su vida se ha enriquecido con las culturas americana, judía y española, que son las que ha absorbido de sus padres y de su entorno. Hicimos lo posible por mostrarle la cultura china, hasta la llevamos a China con once años, pero ahora pasa mucho de ella.

Es muy triste pensar en los niños que serán privados de unos padres que los quieren a causa de esta política segregacionista. Es muy duro pensar en los padres que nunca podrán tener una hija a quien amar. Que nunca tendrán la suerte que tuvimos nosotros. 

sábado, 29 de octubre de 2016

Adiós, camionero, adiós


Coche auto-conducido de Volvo 

Ayer leí este artículo, que me hizo pensar un motón. Si te manejas en inglés, te aconsejo que sigas el enlace y lo leas. Si no, tendrás que conformarte con lo que te cuente aquí en español.

https://medium.com/basic-income/self-driving-trucks-are-going-to-hit-us-like-a-human-driven-truck-b8507d9c5961#.284x83z25

El artículo habla de los coches que se conducen solos o, lo que es más importante, los camiones que se conducen solos. Esa tecnología ya está aquí. Ya hay camiones auto-conducidos en las carreteras americanas, así como coches. Y no, no hay historias de miedo en plan Black Mirror, porque resulta que los vehículos auto-conducidos son más seguros que los conducidos por humanos. Sí, ha habido accidentes, pero no más de los que ocurren en un coche normal (que son harto frecuentes), y la parecer todos culpa de coches conducidos por humanos. Sí, todo esto está por comprobar una vez que los vehículos auto-conducidos empiecen a ser más abundantes, pero si lo piensas, tiene su lógica. Desde el punto de vista informático, conducir un coche por una carretera es algo relativamente simple. Además, el ordenador del coche tiene acceso a fuentes de información a las que no tiene acceso el ser humano, como el radar, medidores laser de velocidad de otros vehículos, cámaras por todos los lados del coche, información de puntos lejanos de la carretera, etc. Sin mencionar que los ordenadores que conducen los coches no beben alcohol, toman drogas, se distraen con el móvil o se cabrean con el hijoputa del coche de al lado que te acaba de hacer una faena.

Fases de implantación del coche auto-conducido: 1) apoyo al conductor, 2) sustitución limitada, 3) autonomía completa del vehículo, 4) implantación generalizada (fuente: Morgan Stanley Research)
De todas formas, quizás las personas tardemos en apuntarnos a la nueva tecnología. Es lo que suele pasar. Pero las empresas, eso ya es otra cosa. Desde el punto de vista económico, sale mucho más rentable tener un camión que se conduce solo que pagar a un conductor. Los ordenadores están tirados de precio, y te libran de pagar salarios, seguro médico, impuestos, y todos esos gastos asociados a los empleados. Las empresas que adopten la nueva tecnología subirán y las otras desaparecerán. Así funciona el sistema de libre mercado, es decir, el capitalismo. Pero las repercusiones en la economía pueden ser impresionantes, sobre todo país como Estados Unidos con grandes distancias, red ferroviaria deficiente y numerosas ventas por internet y por correo, y que por lo tanto se basa en camiones para mover mercancías. Por esa razón, el oficio de camionero es uno de los más abundantes en EE.UU. (véase la figura de abajo), y hay muchas pequeñas poblaciones cuya economía está basada en el ingreso de los camioneros. Por eso, millones de camioneros quedándose sin trabajo puede tener enormes repercusiones.

Los trabajos más frecuentes en EE.UU. Truck Driver = Camionero (fuente: NPR)
Y no son sólo los camioneros. Los taxistas ya están siendo reemplazados por Uber en todo el mundo. ¿Y sabes cuál es el plan de Uber? Reemplazar sus conductores por coches automáticos. De hecho, Travis Kalanick, el CEO de Uber, sueña con acabar con la posesión privada de coches. Y es que eso también tiene sentido desde el punto de vista económico. Piensa en la cantidad de dinero que te gastas en comprarte un coche, tenerlo en un garaje, aparcarlo, limpiarlo, llevarlo al mecánico. Ahora imagínate que cada vez que tienes que ir a algún sitio puedes llamar a un Uber que te sale tirado, no importa si vas lejos o cerca, porque no hay que pagar al conductor. Lo más jóvenes ni siquiera tendrán que sacarse el carnet de conducir. Pero, de nuevo, eso significa la pérdida de un montón de puestos de trabajo, porque no sólo van a ser los taxistas, sino también los mecánicos, limpiadores de coches, empleados de gasolineras... todos los que tienen un trabajo relacionado con el coche. Claro que también habrá enormes ventajas: se acabó el problema del aparcamiento en las grandes ciudades, se reducirá el problema del tráfico y los desplazamientos serán más cómodos y más baratos.

Evolución del porcentaje de ingresos en las distintas capas sociales según su afluencia (fuente; Mother Jones)
Pero, al final, el problema es el de esos millones de puestos de trabajo que están a punto de volatilizarse. Porque no te estoy hablando del año 2100, todo esto va a pasar en los próximos diez años. Un cambio enorme en la economía que nos va a pillar con el paso cambiado. Y el problema es más general, porque en muchos otros sectores de la economía los ordenadores y las máquinas están reemplazando al trabajador humano. Pronto los únicos trabajos que nos quedarán serán los que requieran una carrera universitaria (científico, empresario), los eminentemente creativos (cantante, escritor) y los de servicios humanos... La prostitución, por ejemplo, será uno de los pocos trabajos que no podrán ser reemplazados por máquinas... ¿O sí? Bueno, dejo esa idea para otro artículo. A lo que iba: estamos contemplando el fin de la clase obrera. En definitiva, esto no es más que el final del proceso que empezó con la Revolución Industrial del siglo XIX. Y, como ha pasado desde entonces, traerá consigo el movimiento del capital hacia los estratos más adinerados de la sociedad. ¿Por qué? Pues porque todas esas nuevas empresas que se van a ahorrar un motón de pasta despidiendo a sus trabajadores y reemplazándolos por ordenadores le van a dar dividendos a sus inversores, que son los ricos. Al tiempo que aumentan los parados, el uno-por-ciento se vuelve tan rico que no saben qué hacer con el dinero (véase la figura de arriba). La sociedad no puede subsistir así. Sin salarios no hay consumidores, y sin consumidores no hay economía. Además, esos millones de parados no se van a morir de hambre así, tan tranquilamente, sin quejarse. Tenemos que crear un nuevo tipo de sociedad en la que el hecho de que las máquinas hagan todo el trabajo nos beneficie a todos, no sólo a unos pocos. Se tiene que acabar el capitalismo, el sistema que hace que el dinero vaya siempre hacia los que ya tienen dinero.

Bienvenidos al futuro.

jueves, 27 de octubre de 2016

Si amas a la ciencia, no vueles en Iberia ni en Air Europa

Arco iris en el cerebro de un ratón modificado genéticamente para expresar proteínas fluorescentes
de varios colores en distintas neuronas

¿Crees que la investigación científica es fundamental para la humanidad? ¿Quieres que se inventen curas para las enfermedades que tendrás cuando envejezcas? ¿Eres consciente de que la investigación biomédica no puede avanzar sin el uso de animales de laboratorio? ¿Te preocupa que España se quede detrás en ciencia? Si contestas que sí a estas preguntas, te sugiero que boicotees a Iberia y Air Europa. Al negarse a transportar animales de laboratorio (ratas y ratones) estas dos compañías han puesto en peligro muchas líneas de investigación en España, sobre todo las que tienen lugar en las Islas Canarias:

http://elpais.com/elpais/2016/10/25/ciencia/1477392195_420271.html
http://diariodeavisos.elespanol.com/2016/10/las-aerolineas-se-niegan-transportar-canarias-ratones-experimentacion/

Sí, ya sé que es difícil viajar dentro de España sin usar estas aerolíneas, pero ya es hora de que se enteren de que somos muchos los que ponemos a la ciencia y a la salud de los seres humanos por encima de la ideología dogmática de los animalistas. Informaos bien: el animalismo no sólo quiere acabar con el Toro de la Vega o las corridas en Cataluña, lo que quiere es privarnos a todos del derecho a comer carne, huevos y leche, a tener perros y gatos, a usar a los animales para cualquier cosa. Y lo peor de todo es que quieren privar a generaciones futuras de los grandes avances en medicina que nos traerá la investigación científica. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

El PSOE y los celos

Es una historia harto familiar. El marido que descuida a su mujer. La ignora. Desprecia sus cualidades, todo lo que ella aporta a la pareja. No satisface sus necesidades sexuales y emocionales. Hasta que un día ella se lía con otro. ¿Y qué hace el marido entonces? Lo lógico, si quiere recuperar a su mujer, sería pedirle perdón, prometer cambiar y empezar a tratarla bien desde ese momento. Su única esperanza de arrancarla de los brazos de su competidor es volver a seducirla. Pero ya sabemos que en estos casos nadie se suele comportar de forma racional. Lo que ocurriría en realidad es que el marido sufra un ataque de celos, ponga a su mujer de puta para arriba y así acabe de arruinar su relación con ella. Porque, pudiendo elegir entre un marido maltratador y un amante apasionado, la cosa está clara. ¿O no?

No puedo evitar pensar que el PSOE se comporta como el marido celoso de la historia. Desde los 80 no ha hecho más que darnos cortes de manga a los progresistas. Nos hizo entrar en la OTAN en contra de su promesa electoral, hizo la reconversión industrial dejando sin trabajo a miles de obreros, toleró la corrupción en sus filas, se alió con la Iglesia y un montón de desmanes más. El PCE-Izquierda Unida nunca logró hacerle la competencia por la izquierda, quizás por exceso de dogmatismo y falta de flexibilidad... no lo sé. Pero entonces aparece Podemos, como el amante de nuestra historia, y le arranca al PSOE cientos de miles de votantes progresistas. ¿Y qué hace el PSOE? Lo mismo que el marido celoso de la historia. Ningunea a todos esos votantes progresistas que ha perdido, y que tendrá que recuperar si quiere volver a ser lo que era, y gira aún más a la derecha. Y encima con métodos antidemocráticos, rechazando al secretario general elegido por sus militantes.

Es fácil adivinar lo que va a pasar ahora. El PSOE no va a recuperar los votantes perdidos. Ya pedimos el divorcio, nos vamos para siempre con el otro. Seguirá perdiendo votantes por izquierda y Podemos logrará el sorpasso. Entonces el voto útil de izquierdas será el voto a Podemos. Votar al PSOE equivaldrá a darle el poder el PP, como lo demuestran los acontecimientos de estos días. Lo mejor que puede pasar es que el PSOE se muera pronto para que podamos construir un sólido bloque de izquierdas. Porque el PSOE nunca se aliará con Podemos, eso lo ha dejado clarísimo. Sería como si el marido celoso de mi historia formara un grupo de poliamor con su mujer y su amante. Impensable. 

domingo, 23 de octubre de 2016

Democracia directa: Así se vota en California

Las elecciones americanas son el martes 8 de noviembre, pero como yo voto por correo he votado hoy. Voté a Hillary Clinton para la presidencia, ya que las otras opciones van de lo impensable (Donald Trump) a lo inviable (Verdes, Libertarios y Paz y Libertad). Hillary nunca fue santa de mi devoción, pero aunque en las primarias voté a Bernie Sanders, por desgracia no ganó. Sin embargo, hay mucho más en estas elecciones que votar al nuevo presidente, También elegimos senador, diputado al Congreso federal, y diputado al Congreso del estado de California. Debido a nuestro sistema de primarias, las dos opciones para el Senado eran del Partido Demócrata (yo voté por Kamala Harris, Loretta Sánchez es demasiado conservadora para mi gusto). Las dos opciones para mi circunscripción del Congreso también eran las dos del Parido Demócrata: la veterana Karen Bass y un nuevo contendiente, Chris Blake Wiggins (los dos Afro-Americanos). Aunque Bass gana seguro y lo está haciendo razonablemente bien, yo voté por Wiggins, que parece tener un programa algo más progresista al defender un sistema único de salud y un impuesto para las ganancias del capital.

Pero lo realmente interesante son las proposiciones de ley para el estado de California. Éstas son medidas de democracia directa pura: se votan leyes en una especie de referendum que el estado tendrá que adoptar si sale mayoría. Aunque en España se piense mal de la democracia americana, con sus dos partidos conservadores, el hecho de que exista este sistema de democracia directa la hace bastante avanzada en algunos aspectos. Otra cosa que podrían aprender los políticos españoles es el sistema federal, que otorga amplia autonomía y poderes a los estados al mismo tiempo que mantiene una sólida cohesión nacional. Quién sabe, con un sistema así tal vez los catalanes no querrían marcharse de España. Pero veamos cuáles son las proposiciones de ley en California. Resulta que hay 17 en total, un montón, así que sólo voy a enumerar las más interesantes.

  • 64 - Legalización de la mariguana. Si sale tendremos mariguana legal en California, como ya lo es en Colorado, Oregón y Alaska. La mariguana sigue siendo ilegal a nivel federal, pero si la legaliza un estado tan grande como California van a tener que hacer algo al respecto. 
  • 60 - Uso de condones en pelis porno. Se trata de hacer obligatorio el uso de condones al filmar películas porno. Aunque puede parecer una buena idea en principio, cuenta con la oposición tanto del Partido Demócrata como del Republicano (incluso del Partido Libertario), así como de una gran número de organizaciones de derechos civiles, LGTB y mi héroe personal, Dan Savage. Esta ley intenta legislar lo que debería ser una elección personal del los actores y actrices porno, que se oponen masivamente a esta ley.
  • 57 - Facilitar la libertad provisional para delincuentes juveniles no-violentos. Ya era hora de que se reduzcan las medidas punitivas en EE.UU., que cuenta con una de las mayores poblaciones carcelarias del mundo.
  • 62 - Abolir la pena de muerte. A ver si sale, que ya era hora.
  • 58 - Posibilita la educación multilingüe y no sólo en inglés. Muy importante para la población Latina, que podrá mantener viva la lengua española. 
  • 63 - Requerir autorización para comprar armas de fuego. Dudo que salga, dado el poder que tiene el lobby de las armas de fuego en este país, pero hay que seguir intentándolo.
  • 67 - Prohibición de distribuir bolsas de plástico no reusables en tiendas y supermercados. Sabia medida ecologista para evitar el enorme daño que causan las bolsas de plástico al medio ambiente.
Las otras proposiciones son fundamentalmente medidas de carácter económico para subir algunos impuestos, como al tabaco (proposición 56) y para recabar fondos para colegios y universidades. 

En total, me hizo falta casi una hora y venir recabando información desde hace meses para emitir mi voto bien informado. Mi sobre de votación ya está cerrado y listo para ser enviado. Así votamos en California. 

viernes, 21 de octubre de 2016

Nuevo estudio sobre la economía de la prostitución

http://newsroom.ucla.edu/stories/the-economics-of-the-sex-trade


Un grupo de cuarenta estudiosos de las ciencias sociales que incluye economistas, sociólogos y antropólogos ha publicado un minucioso estudio de los mecanismos económicos detrás de la prostitución.

Los autores del libro usaron información recogida directamente de la internet, porque la prostitución sigue migrando de la calle al trabajo sexual puertas adentro. La compiladora del libro, Manisha Sha, una profesora de economía de UCLA, explica que la internet facilita el funcionamiento de mercados ilícitos a través de anuncios gratis, bajos costes de búsqueda e incluso revisiones de trabajadoras del sexo por sus clientes. 

"Los políticos necesitan comprender la diferencia entre prostitución voluntaria y tráfico de personas", dice Shah. "A menudo estas dos cosas se confunden. Los costes sociales del tráfico sexual son muy altos, mientras que los costes sociales sociales de la prostitución voluntaria son menores."

martes, 18 de octubre de 2016

Mi nueva novela "Para volverte loca"

En cada una de mis novelas he querido ir tocando aspectos distintos del amor y del sexo. En la primera abordaba sobre todo el tema del sadomasoquismo, la segunda tocaba los temas de la prostitución y la violencia machista, la tercera la dominación-sumisión y la bisexualidad, y la cuarta el poliamor y las relaciones sexuales entre varias personas. Aunque, claro, el BDSM sigue estando presente en todas ellas.

En "Para volverte loca" quiero tocar un tema poco conocido: la llamada "terapia de conversión" con la que algunas organizaciones religiosas han querido "curar" a los homosexuales. Es un tema fascinante que desarrollo en el ámbito de un hospital psiquiátrico muy peculiar, algo parecido al de la novela "Alguien voló sobre el nido del cuco". En ese hospital, Cecilia Madrigal, mi protagonista, se verá sometida a tratamientos degradantes al tiempo que va conociendo a personajes muy particulares.

Otra de las tramas de esta novela vuelve a tocar el tema de la prostitución, ésta vez desde el punto de vista de la vulnerabilidad de las prostitutas a ser explotadas por las mafias, y de cómo pueden organizarse para luchar por sus derechos.

Será el quinto libro de la saga que he titulado "La revolución erótica de Cecilia Madrigal". En él volverán a aparecer los personajes que han ido desfilando por las novelas anteriores: Julio, Laura, Malena, Lorenzo, El Chino, Johnny y, por supuesto, Cecilia... Sin olvidar a los "malos": Luis, don Francisco, Benito y Ángelo. Martina y Beatriz, dos personajes entrañables que aparecen por primera vez en "Escenas de poliamor", también volverán en esta novela. Y luego habrá mucho personajes nuevos.

¿Os apetece leerla? Pues pronto podréis hacerlo, pues he decidido ir colgándola en este blog conforme la voy escribiendo. Por ahora, tengo ya escritas 200 páginas para darme algo de margen. La historia tiene mucha acción desde el principio, espero que os enganche.