sábado, 8 de diciembre de 2012

Cómo pervertir a tu marido



Así que eres sumisa. O masoquista. O las dos cosas. Tus fantasías han ido creciendo en ti poco a poco, alimentadas por lecturas y charlas en internet. Y ahora sueñas con un hombre dominante, un Amo que convierta tus sueños perversos en realidad. Pero tu realidad es muy distinta: estás casada y estás casi segura de que a él no le interesan esas cosas. No desesperes. No te lances a una aventura que ponga en peligro tu relación. Antes, dale una oportunidad. No te creas eso de que los dominantes nacen, no se hacen; todo en la vida se puede aprender, nuestros gustos pueden cambiar. De la misma manera que esas fantasías han ido creciendo en ti, también pueden hacerlo en él. Conozco varias personas que hicieron el viaje de lo vainilla a lo perverso. Algunas mujeres lo hicieron conmigo. Y, mirando para atrás, te puedo asegurar que esa experiencia es una de las más bonitas que he tenido. En cualquier caso, puedes probar algunas de estas cosas…

Dibujo por pattydraws, descargado de FetLife.com con su permiso
  • Lo primero, prepárate bien por dentro. Prométete a ti misma que no dejarás que nadie te avergüence de tus fantasías, de tu sexualidad. Rodéate de amigas y amigos que conozcan tu lado oscuro, a los que puedas acudir si tu autoestima se ve atacada. Así te harás menos vulnerable a sus posibles críticas y te volverás más lanzada.
  • Convence a tu marido de dedicarle una hora a la semana al sexo. Dos horas, si podéis. Mejor si es siempre el mismo día de la semana a la misma hora, para que se convierta en una costumbre. Busca un tiempo donde estéis los dos solos en casa, sin nadie que os moleste. Si las cosas están tan mal con tu marido que él es reacio al sexo, dile que esa hora es para charlar, para volver a restablecer el contacto entre los dos. Créeme, es cierto: esa hora semanal de comunicación puede salvar tu pareja si habéis llegado al punto en que yo no hacéis el amor.
  • En esa hora de sexo debe haber tiempo para juegos preliminares, el sexo propiamente dicho y esa charla relajada e íntima que viene siempre después de un buen polvo.
  • En los juegos preliminares introduce poco a poco elementos de sadomasoquismo. Puede ser algo tan simple como dejar que él elija la postura en que follarte. Si te sientes más aventurera, puedes sugerirle que te vende los ojos, te ate las manos, te dé unos azotes en el culo. No seas demasiado ambiciosa. Ve despacio. Ten paciencia.
  • En la charla después del sexo, sonsácale qué le ha parecido ese pequeño experimento. Así, poco a poco podéis empezar a hablar de sadomasoquismo sin que se vuelva un tema demasiado amenazador. A menudo, a él le sorprenderán sus propia reacciones.
  • Juega primero, habla después. Sí, ya sé que normalmente se aconseja lo contrario, pero eso es con alguien que ya conoce el sadomasoquismo. La gente vainilla suele imaginarlo como algo muy distinto a lo que es en realidad, por lo que intentar hablar de este tema de entrada suele generar más confusión y alarma que otra cosa.
  • Si te sientes sumisa, puedes aprovechar pequeños actos de servicio de la vida cotidiana para sumergirte brevemente en tu rol, como traerle una bebida a tu marido o darle un masaje. Pero sé discreta, no exageres.
  • Si haces todo esto, el día menos pensado será él quien saque el tema a relucir… “¿Pero qué pasa, que eres masoca?” O algo así. Estate preparada. Háblale con honestidad, pero intenta no ir demasiado lejos. Quítale hierro a la cosa. Hazle comprender que estas cosas os harán felices a los dos. Usa todo lo que has aprendido en los libros y en internet para responder a sus dudas, pero no lo apabulles ni quieras dar la impresión de estar más informada que él.
  • Si empezáis a jugar, hazlo siempre en sesiones bien delimitadas. El resto del tiempo insiste en que te trate en plan de igualdad. La sumisión a tiempo completo es complicada y no debe intentarse nunca con un amo principiante. Es muy difícil de compaginar con las decisiones conjuntas que deben tomar todas las parejas.
  • Deja muy clara desde el principio la diferencia entre los juegos sadomasoquismo y el maltrato. No permitas nunca que te pegue o te domine si está enfadado. Establece con él una palabra de seguridad lo antes posible, y enséñale lo que te gusta y lo que no.

Esto es lo que puedo aconsejarte por ahora. No va a ser fácil, pero vale la pena intentarlo porque si funciona tu vida va a ser mucho mejor. 

¿Alguien tiene alguna sugerencia más?

11 comentarios:

  1. Me parecen muy buenos consejos y lo mismo sirve para el otro rol. Si te apetece ser ama, empieza por una puesta en escena suave, botas altas y una fusta que se puede usar para acariciar inicialmente, ordenar una postura o que puede comer y que no... y ir avanzando. Gracias por sacar el tema.

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  2. Sí claro... Muchas de las cosas que digo se pueden aplicar a los roles inversos... Aunque también es verdad que a los hombres nos cuesta más trabajo someternos la primera vez porque tenemos más problemas de imagen. Pero cuando un hombre le guste el gusto a la sumisión puede llegar muy lejos.

    Como tu dices, el atuendo fetichista puede ser una buena forma de empezar. Lo de ordenar qué puede comer o no... ya no estoy tan seguro. Mejor dejar el D/s en la cama al principio; es decir, hacerlo en sesiones bien delimitadas fuera de las cuales se vuelve a un nivel de igualdad. Extender una relación D/s a la vida cotidiana puede ser complicado, sobre todo cuando se vive juntos.

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  3. Muy buenos consejos. De hecho, ya hace tiempo que estoy intentando "pervertir" a mi marido después de "instruirme" en libros e Internet; aunque no te negaré que no es fácil llegar a un "consenso" porque ambos llevamos tiempos diferentes. Yo deseo intensidad, y él necesita ir a su ritmo. Pero quién dijo miedo?? soy de las que piensa que con tiempo y paciencia todo se puede conseguir ...

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  4. Eso puede dar resultado o no... yo he hablado con parejas sobre mis gustos y e verdad no hay nada tan decepcionante que el hombre te pregunta "¿Voy bien, lo estoy haciendo bien, te hago daño, lo quieres mas flojo?". Al final acabas diciendole que lo deje y que follais normalmente.
    A otros simplemente ni les gustaba y la simple idea les inivia totalmente y eso espues de estar juntos varias veces y tener yo visto que "apuntaba maneras" y no era cierto porque una cosa es el sexo mas o menos duro y otra cosa el ser dominante.

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  5. Bueno, hay que tener un poco de paciencia. En estas cosas hay mucho que aprender. Peor sería que un tipo que no tiene ni idea de nada se pusiera a darte golpes sin ton ni son, sin fijarte en tus reacciones, ¿no?

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  6. Hola Hermes, me encanta tu blog, felicidades por las entradas tan buenas que escribes. Tengo una pregunta, ya sé que tampoco es que sea esto un consultorio, pero bueno te agradecería que respondieras. ¿Qué ocurriría en una pareja en la que ambos son sumisos? ¿Tendrían que ir intercambiando roles?

    Un saludo

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  7. He conocido casos así. Si los dos son sumisos al 100%, el intercambiar roles no es una solución satisfactoria, al menos a largo plazo, aunque podría servir para experimentar y ver si hay alguna posibilidad de que a uno le guste el rol de dominante. En caso contrario, lo mejor es abrir la pareja para que cada cuál encuentre un Dominante fuera de ella O incluso alguien que los domine a los dos a la vez. El dominar a una pareja es una de mis fantasías más fuertes; de hecho, estoy escribiendo situaciones así en mi última novela. Lo más morboso de esta situación es que no se domina sólo a cada persona por separado, sino que se controla también su relación. Por ejemplo, diciéndoles cuándo pueden hacer el amor y cómo, estableciendo quién hace las tareas domésticas, etc. Bueno, sería una situación algo extrema que habría que consensuar por las tres partes, estableciendo límites y reglas, etc. Pero me gusta fantasear con esto.

    Volviendo a la situación que planteas, en el caso de que sean principiantes, lo mejor es que estudien el poliamor para ver si es posible que se relacionen con Dominantes fuera de la pareja y cómo gestionar esas relaciones. No digo que sea fácil, pero es posible y, de hecho, conozco bastante gente en situaciones parecidas.

    Por último, decirte que el hecho de que sean dos sumisos no significa que tengan que romper la pareja. Lo mismo si son dos Dominantes. El amor y los roles DS a vecen van cada uno por su lado, pero es posible vivir así.

    Gracias por lo que dices sobre mi blog. Si tienes más dudas no dudes en preguntar y haré lo posible por contestarte.

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  8. Hace un tiempo me "interesé" por estos temas, he leído, mis fantasías han crecido, pero cuando intenté tratar de crear un acercamiento a mi marido con resultado muy negativo. Él es bastante dominante en la vida cotidiana, pero cuando le sugerí jugar en la cama se enojó mucho, incluso me acusó de engañarlo.

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  9. Es muy triste, Ana, pero ocurre a menudo. Creo que lo mejor es insistir, con mucha paciencia y sin enfadarte a su vez. Pregúntale abiertamente qué es lo que le molesta del tema.

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  10. En mi vida "regular" soy muy dominante e independiente pero en mi "sex world" con hombres soy sumisa y con mujeres dominante (soy bi). Llevo ya 19 años con mi esposo y él sabe tanto de bisexualidad como de mis tendencias al bdsm (más el d/s) y aunque le he insinuado, provocado, incitado y hasta chantajeado (creatividad en acción) no he logrado que él se interese por formar parte de mis fantasías de d/s, sólo cuando hacemos tríos (siempre con otra mujer) es que acepta mi sexualidad diferente y la experiencia es ambigua ya que como naturalmente soy dominante con las mujeres y él no es un dominante el trío queda bajo mi control :(
    Lo amo y soy fiel pero a medida que pasan los años el sexo "vainilla" se me hace cada vez más tedioso y aburrido, intenté saciar mi "sed y hambre" con una relación virtual pero no hubo compromiso por parte del Dominante lo cual resenti pero que justifico por la ausencia de contacto físico (a nivel psicológico ambos fuimos muy abiertos). No sé como ser fiel a mi esposo y a mis deseos al mismo tiempo. Lo que me duele es que la relación está sufriendo (yo en especial) por esto.

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  11. Tienes que respetar los deseos de tu marido de seguir siendo vainilla. Si le gustara el BDSM, ya lo habrías convencido. Cada uno tenemos nuestra sexualidad y hay que respetarla. Pero puedes intentar otro ángulo: el de la pareja abierta o el poliamor. Como tu marido te permite tener relaciones con mujeres, ya estás bastante cerca de eso. Podrías proponerle a tu marido que te deje tener relaciones como sumisa con otro hombre pero sin sexo... O con sexo, si te permite llegar hasta ahí.

    No le seas infiel, eso a la larga trae más problemas que otra cosa. Y no te sentirías bien haciéndolo. Al menos, dale una oportunidad a la pareja abierta.

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