lunes, 14 de enero de 2013

¿Se pueden evitar los celos?


De todas las emociones negativas y destructivas que se pueden tener, los celos son sin duda la que cuenta con mejor prensa. Las novelas, las películas, las series de televisión… todas están de acuerdo en reafirmar la misma creencia: los celos son una parte inevitable de toda relación amorosa. Muchas veces se va incluso más lejos, para afirmar que los celos son una señal de amor. Sin embargo, los celos son la causa de una desmesurada cantidad de sufrimiento. Muchas parejas entran en una dinámica de celos, sospechas, prohibiciones y lucha por la libertad que a menudo llevan a la destrucción de la relación. Lo vemos por todas partes: infidelidad sexual que lleva inmediatamente al divorcio, dejando una estela de familias rotas y niños que tienen que aprender a luchar para mantener su relación con sus dos padres. En los casos más extremos, los celos son la causa de la violencia de género que produce un daño extremo, incluso la muerte, a muchas mujeres.

¿Es verdad que los celos son una parte inevitable de la naturaleza humana? ¿Que tenemos que aceptarlos como centinelas de la sacrosanta pareja monógama? ¿O es posible amar dejando que la persona que amamos sea amada por otros? Cada vez más gente elige vivir en relaciones que desafían al canon de la monogamia, como las parejas abiertas y el poliamor. Sí, es verdad que aún en este tipo de relaciones también se dan los celos, pero no se aceptan como algo positivo, sino como un obstáculo a vencer. 

El primer paso para evitar los celos es comprenderlos. Para empezar, hay varios tipos distintos de celos…

1.      Celos de sexo. Los más corrientes. Surgen cuando nuestra pareja tiene relaciones sexuales, o desea tenerlas, con otra persona. Se suelen manifestar como asco al imaginar a la persona amada follando con otro o con otra: nos fijamos en la repulsión que nos produce un cuerpo extraño en contacto con el cuerpo que deseamos. También provoca ira hacia el rival y hacia nuestro compañero o compañera, que puede llevar, como es bien sabido, hasta la violencia física y el asesinato. Hoy se especula que este tipo de celos se da más en los hombres que en las mujeres y pueden estar relacionados con la hormona social vasopresina, que produce un apego basado en la posesividad y la territorialidad.

2.      Celos de amor. Algunas personas pueden tolerar que su pareja tenga relaciones sexuales, siempre y cuando se mantengan en un nivel superficial y no lleven al enamoramiento. Otras veces los celos de amor se dan al mismo tiempo que los celos de sexo, sólo que el sexo con otra persona se rechaza más que nada porque tememos que es una señal de amor. Aunque también despiertan la ira, los celos de amor suelen venir acompañados de tristeza, desesperanza y pérdida de la seguridad en uno mismo. Cabe especular que son más propios de la mujer que del hombre y que están relacionados con la oxitocina que, como la vasopresina, motiva el comportamiento monógamo. Sin embargo, al contrario que la vasopresina, el apego que produce la oxitocina se basa más en el deseo de amparar que en la posesividad.

3.      Envidia. A veces es difícil distinguir la envidia de los celos. Por ejemplo, si a mí me gusta Fulanita y ella empieza a salir con otro, lo que siento hacia él se debería llamar envidia, ya que al no tener yo una relación con Fulanita, no habría celos propiamente dichos. Casos más claros serían, por ejemplo, cuando se envidia el amor que vemos en otra pareja.

Existen varias razones para pensar que los celos no son inevitables. La más convincente es que existen hoy en día miles de personas que practican la pareja abierta y la poliamoría, y que no sienten celos cuando su amado o amada tienes relaciones sexuales con otros (celos de sexo), o incluso cuando se enamora de otra (celos de amor). Pero, ¿no será esto porque algunas personas son naturalmente no-monógamas? Desde que se descubrió el papel que juegan la oxitocina y la vasopresina en la monogamia (véase mi blog anterior sobre la oxitocina), se ha especulado que hay personas que producen una mayor cantidad de estos péptidos (o de sus receptores) y son naturalmente monógamas, mientras que otras personas serían naturalmente “infieles” por la razón contraria. Personalmente, prefiero creer que el ser humano tiene la capacidad de controlar sus propios sentimientos y estilo de vida, y no es un simple esclavo de su bioquímica.

No nos confundamos, no estoy diciendo que las emociones se pueden controlar a base de un esfuerzo de la voluntad. Al contrario: una vez presente en nuestra mente, cualquier emoción es muy difícil de suprimir. Si estamos enfadados, o tristes, o asqueados, seguramente seguiremos así durante un tiempo. Pero también es verdad que las emociones se pueden controlar evitando que aparezcan en primer lugar, o acortando su duración a base de no alimentarlas si ya han aparecido. En el caso concreto de los celos, si hemos decidido vivir sin ellos podemos introducir una serie de cambios en nuestra forma de pensar que a la larga los hagan menos frecuentes y menos dolorosos, llegando incluso a hacerlos desaparecer. Esto es lo que yo aconsejaría…

1.      Examina tus creencias. Si sigues convencido de que tienes la obligación de estar celoso, de que los celos contribuyen a la estabilidad de la pareja, o de que son una señal de amor, difícilmente podrás evitarlos.

2.      Si te sientes celosa, reconócelo. Primero, delante de ti misma, y luego cuéntaselo a tu pareja. Pero esto no quiere decir que reacciones con ira o culpabilizándola. Al contrario, si le haces saber que a pesar de estar celoso luchas por evitarlo, la tendrás de tu lado.

3.      Si sientes celos de sexo, examina esa imágenes que te producen tanta repugnancia. A la mayor parte de la gente les excita la imagen de dos personas haciendo el amor. ¿Por qué no sentir lo mismo si la imagen incluye a la persona a la que quieres? ¿Qué detalles en la imagen de tu amada haciendo el amor con otro te dan asco? 

4.      Toma conciencia de toda esa propaganda encubierta a favor de los celos con las que se nos bombardea a diario. 

5.      Niégate a participar en esas convenciones sociales que refuerzan la idea de los celos como algo positivo: el hablar de “cuernos”, de “infidelidad”, de “engaño”, para referirse a las relaciones sexuales fuera del corsé de la monogamia.

6.       El sexo es sólo eso: sexo. No es engaño si no se miente sobre ello. No es infidelidad si mantenemos el amor y la lealtad a nuestra pareja, si la tratamos con respeto y con cariño.

7.      Los celos de amor suelen ser un síntoma de inseguridad. Ese miedo a ser abandonada, a que te dejen de querer, viene de una baja autoestima. Si estuvieras segura de que eres lo mejor para él, no tendrías tanto miedo a que te abandone.

8.      Nunca se te ocurra poner celosa a tu pareja para asegurarte su amor. Sólo conseguirás lo contrario: que la sospecha y la mentira se instalen en tu relación.

9.      ¿Qué hay de malo en que alguien quiera a la persona que tú quieres? Si es tan maravillosa, y tú la quieres, ¿por qué no la va a querer alguien más? 

10.  El amor no se rige por las leyes de la aritmética. No es que tengamos una cantidad fija de amor que haya que repartir entre varias personas. El amor no es cuantificable. Por lo tanto, cuando tu pareja le da a alguien su amor, no te lo quita a ti. 

11.  Existe una emoción positiva opuesta a los celos. En inglés se le ha llamado “compersion”, por lo que quizás la podamos traducir al castellano como “compersión”. Se refiere a la alegría que se siente cuando la persona a la que amamos es amada por otros. Incluso a excitarse sexualmente con la imagen de nuestra pareja haciendo el amor con otros. Si alguna vez sientes algo así, aprécialo. La compersión anuncia el fin de los celos. 

Quizás todo esto te parezca utópico, absurdo. Pero lo cierto es que cada vez somos más los que vivimos sin celos. Hablamos con nuestra mujer sin pudor de las chicas que nos gustan. Nos tomamos una cerveza con nuestra amante y sonreímos mientras ella nos cuenta su aventura sexual de la noche anterior. Es una forma bonita de vivir porque, en definitiva, vivir rodeados de amor no puede ser malo… aunque ese amor no vaya siempre dirigido a nosotros. 


13 comentarios:

  1. Peliagudo tema. Aunque no estoy completamente de acuerdo en todas las afirmaciones. No creo que el ser humano sea monógamo, especialmente el sexo masculino, y me voy a explicar para que no parezca esto una guerra de sexos, que los tiros no van por ahí. Como bien dices hay toda una serie de neurotransmisores y hormonas que hacen que los celos sean de un tipo u otro. Los hombres son más celosos sexuales y las mujeres sentimentales. Pero hay una cosa más, a lo largo de la evolución de la especie, la mujer lucha por la monogamia como forma de asegurarse el futuro de la prole. Y esto no es más que un proceso adaptativo, es decir, hemos llegado a esta situación de monogamia y de celos porque ha sido bueno para la supervivencia.

    Ahora bien, una vez aclarado este punto, creo que hay que diferenciar bien entre lo que es la celotipia y lo que son "celos normales" (que no afectan el buen funcionamiento de la pareja). Creo que los celos se producen por miedo a perder algo que se considera valioso, pero no sé si siempre está relacionado con una baja autoestima, sino con no querer perder ese estado de bienestar y de satisfacción que te produce tu pareja.

    Bueno, esto no es más que añadir ingredientes a la exposición, y abrir un tema de debate. Un beso.

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  2. Gracias por ese comentario tan bien pensado, xana. Apuntas a que la mujer es más monógama que el hombre, y lo justificas con un argumento basado en la sociobiología - una nueva rama científica que pretende buscar las bases del comportamiento humano en la llamada "lógica evolutiva". Es cierto que la mujer, como las hembras de muchas especies, hace una inversión mayor que el hombre en la prole, por lo tanto es en su interés mantener al hombre junto a ella hasta que hayan crecido los niños. El hombre, por otra parte, podría vencer en la batalla de la selección natural a base de copular con muchas mujeres y así tener mucha prole, aunque luego no la cuide. Este argumento ha sido muy debatido.

    A mí me parece que hay que tener en cuenta un detalle importante: que en el entorno evolutivo del hombre no existían parejas aisladas; la unidad esencial para la supervivencia era la tribu. Cabe concebir que, dentro de una tribu se podrían dar todo tipo de arreglos sexuales: monogamia, poligamia (un hombre con muchas mujeres), o poliamoría. Sí, es cierto que estudios antropológicos realizados en las tribus más primitivas que existen hoy en día han visto que la organización más común es la monogamia, pero eso no implica necesariamente que haya sido así en el pasado evolutivo del hombre. De las especies más cercanas a nosotros, los chimpancés y los bonobos son promíscuos, los gorilas son polígamos y los orangutanes viven como individuos aislados que practican el sexo esporádico. Por otro lado, en el movimiento de poliamor parece que hay tantas mujeres como hombres que no desean la monogamia. ¿Se basa la monogamia en los genes o en la cultura? Es difícil de saber, pero es un hecho innegable que para muchos vivir de forma monógama no ocurre de forma natural.

    En cuanto a "celos normales" y celotipia, creo que lo que hay es un continuo. Yo no he visto nada bueno salir de los celos; si no se contienen empiezan una espiral que puede llevar a la destrucción de la pareja. Los celos no son racionales, no son simplemente el miedo a perder la relación, lo que es completamente lógico, sino que desencadenan una serie de peleas y de lucha por el poder que dañan a la pareja.

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  3. Buenas, me ha gustado mucho el post, por las diferenciaciones de los tipos de celos/envidia.
    Sin embargo, a pesar de mis pocos conocimientos en el tema, creo que algunos planteamientos presentan la monogamia como la tendencia natural del ser humano. Si bien Xana lo hace desde la sociobiologia, Hermes en el post habla de las "hormonas de la monogamia", validando asi que es la predisposicion natural (natural=fisiologica). Yo pienso que es algo cultural, economico y politico.
    Les recomiendo un libro qe yo tambien tengo pendiente de leer ;)

    http://books.google.es/books/about/En_el_principio_era_el_sexo.html?id=VgwIwmR4SukC&redir_esc=y

    PD: perdon por la asencia de tildes, que no me funcionan.

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  4. Efectivamente, ese es el quid de la cuestión... ¿Son los celos algo fisiológico, grabado en nuestros genes? ¿O son algo cultural? Aunque tuvieran su origen en la cultura y la sociedad en la que crecimos, podrían ser un determinante tan fuerte de nuestro comportamiento como si fueran de origen genético. Yo me inclino por otra opción: que las personas tenemos la libertad de evitar el mecanismo de los celos, no importa si son genéticos y culturales. Digo esto basándome en mi propia experiencia personal: desde que tomé la decisión de que los celos era algo que no deseaba tener, cuando aún era muy joven, apenas han aparecido en mi vida. Mi esposa tuvo algún problema de celos, pero al final también consiguió dejarlos atrás. Creo que es una manera estupenda de evitar los problemas más frecuentes en las parejas, y así llevar una vida mucho más feliz.

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    1. Creo que yo ando mucho más cerca que ella de eliminar los celos de mi vida. Pero me encantaría que ella también avanzase en este sentido. Al ver que haces mención a los celos superados de tu esposa se me ha ocurrido pedirte ayuda ¿Algún consejo desde tu experiencia y conocimientos para que mi mujer empiece a intentar quitárselos?
      Mil gracias de antemano
      Me encanta tu blog

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    2. Quizás lo mejor sería que ella también tuviera relaciones amorosas con otras personas (no me dices si ya las tiene). Si no, lo mejor es entenderlos como una emoción más. No se trata de negar lo que se siente, sino darle la importancia justa. De la misma forma que si estamos tristes o enfadados no se acaba el mundo, cuando estamos celosos hay que aceptar ese hecho y tirar para adelante. La emoción de los celos se irá por su cuenta si dejamos de alimentarla. Pero es esencial abandonar todas las creencias sobre los celos que nos ha inculcado la sociedad: que los celos son señal de amor, que si se sienten hay que terminar con la pareja, que los celos conducen necesariamente a la violencia, etc.

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    3. Muchas gracias Hermes!
      Sí, ella ya tiene una relación. Muy reciente.
      La historia, muy resumida, es que yo la animé durante años y años a seguir mis fantasías cuckold-hotwife, pero ella, una vez que ha cedido a ellas enseguida ha jugado a otra cosa, esta enamorándose y dice que mis gustos fantasiosos no le gustan por mucho que lo ha intentado. Yo trato de asimilar todo y aceptarlo. Aun estoy en ello, me cuesta aceptar el doble revés (no quiere jugar al cuckold hotwife y sí que le va tener un amante) pero espero poder conseguirlo. Mis celos sexuales eran nulos pero los celos de amor no estaban en mis esquemas y joder como duele! Esta todo muy reciente. Pero si acepto esta nueva situación y me deshago de los celos, después me viene la duda que te planteo sobre ella porque siempre ha sido notoriamente más celosa que yo. En fin, me encantaría tenerlo más claro, me hierve la cabeza. Estoy en plena tempestad aún y a cada minuto pienso una cosa y la contraria: racionalizar y aceptar, o cortar por lo sano y dejarlo. Jamás había pasado por esto en casi 20 años ya con ella y las estoy pasando canutas. Una cosa esta clara, yo siempre soy el que cae en fuertes depresiones y aislaniento cuando tenemos crisis serias, y ella parece seguir con su vida pase lo que pase; en privado conmigo me muestra sus penas pero después no deja que nada afecte a su día a día mostrándose feliz ante los demás. Yo alucino con eso. Soy todo lo contrario. Un blando sensiblero.

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    4. ¡Huy, pues sí que tienes un problema! Lo que pasa es que estáis en la frontera entre la pareja abierta y el poliamor. En el poliamor se acepta que tu pareja se enamore de otro, cosa no se hace en la pareja abierta. Tu problemas tiene varias componentes relacionadas entre sí. No te puedo aconsejar sobre todas ellas, quizás lo mejor es que leas algún libro sobre poliamor. Para mi gusto el más completo y actualizado es "More Than Two", pero creo que la traducción al español aún no está terminada. Mi novela "Escenas de poliamor" presenta un par de casos prácticos parecidos al tuyo.

      Te aconsejo que quedes a solas con el amante de tu mujer (en el mundo del poliamor lo llamamos tu "meta-amour"). Sé amigable y honesto. Intenta establecer una amistad íntima con él. Piensa que en realidad él ya forma parte de tu mundo sexual. Háblale de tus fantasías de cuckhold... Quién sabe, a lo mejor él es más receptivo hacia ellas que tu mujer, con lo que podrías contar con su ayuda para hacer el tipo de tríos que deseas. Date cuenta que a lo mejor él también tiene celos de ti. Quizás entre los dos podríais establecer una relación de complicidad para superar los celos.

      En cuanto a los celos de tu mujer, si tienes una amante en concreto ella podría relacionarse con tu amante de la misma forma que tú con el suyo. Una vez que se establece la comunicación ya no se está celoso en abstracto, sino que existe una persona real que puedes llegar a contender. Por supuesto, esto no garantiza que se solucione el problema. Puede ser que el amante de tu mujer sea un cabrón que quiere quitártela o que no esté dispuesto a jugar bajo las reglas del poliamor. Pero en ese caso te servirá de ayuda tener esa información, aunque sólo sea para decirle a tu mujer que el problema no son tus celos, sino que una relación entre los tres no va a funcionar si no hay respeto mutuo. Pero es mejor no ponerse en lo peor. Cuando te acercas a las personas de forma amable y honesta, suelen responder de la misma forma.

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    5. Gracias Hermes otra vez. Te aclaro que yo no tengo, ni he tenido una amante. Toda apertura posible comenzaba por el tema cuckold hotwife. Yo no contemplaba otras posibilidades, me encantaba única y exclusivamente esa idea, no otras. Pero ahora.... bueno, ahora siento que la quiero por encima de todo lo demás. Siempre ha sido así en realidad.

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    6. Bueno, entonces el que tu mujer sea celosa no es un problema inmediato. Apárcalo y céntrate en tu relación con el amante de tu mujer. Pero es importante que ella entienda que ahora tenéis una relación de poliamor y que los tres debéis informaros sobre cómo gestionarla.

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    7. Comprendido. Qué suerte haberte conocido. Un gran abrazo!

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  5. no existe la posibilidad de dejar de sentir celos o aprender a hacer un uso adaptativo de los mismos de manera independiente al modelo de relación.
    nuestras relaciones heternormativas tienen en los celos uno de sus pilares y éstos le son, por tanto, consustanciales.
    el único medio de superar el estado de padecimiento de celos es superar también éste modelo de relación.
    la recién nacida AGAMIA conlleva esta transformación:
    http://www.contraelamor.com/search/label/AGAMIA_7%20celos

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  6. Por lo que deduzco de mis visitas a tu blog, y como tu propio nick indica, tu remedio es prescindir del amor, no ya solo dentro de la pareja, sino también del amor entre padres e hijos. Intenté entablar un diálogo contigo en tu blog, pero cuando me respondiste que rechazas todo tipo de evidencia científica me di cuenta de que no existen bases suficientes entre tú y yo para ningún tipo de discusión racional. Básicamente, el remedio que propones es mucho peor que la enfermedad. Yo considero al amor como una de las más valiosas emociones humanas, creo que sería un craso error intentar prescindir de él.

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