lunes, 2 de septiembre de 2013

Indiferencia

Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia.

Después de una ruptura no hay que odiar a quien nos ha dejado, pues ese resentimiento significa que aún seguimos encadenados. Sólo la bendita indiferencia nos devuelve la libertad para amar otra vez.

3 comentarios:

  1. Exacto. Odiar es ya en sí una emoción, por tanto si odiamos, sentimos, y sentir significa que todavía quedan residuos de ese amor en nosotros y que aún invertimos parte de nuestro tiempo y energía en "ese amor".
    La indiferencia es la mayor distancia que mentalmente se puede alcanzar, la batalla ganada y la historia olvidada.
    Besos.

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  2. Estamos de acuerdo, xana. El problema está en llevarlo a la práctica. El romper todo el contacto suele ser lo mejor.

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  3. Sí, eso es otra cosa, llevarlo a la práctica. Pero al final como dice la sabiduría popular, el tiempo lo cura todo. Distancia y tiempo, eso es imprescindible, luego las ganas que uno quiera invertir en que eso suceda así. Besos.

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