lunes, 13 de mayo de 2013

¡Peligro! No compres Microsoft Office 2013

La compra de dos flamantes ordenadores portátiles Dell para mi trabajo se ha convertido en una auténtica pesadilla y en una impresionante pérdida de tiempo. ¿La razón? Yo creí que con los ordenadores compraba Microsoft Office 2010, que funciona pasablemente en mi ordenador personal. Pero no, Microsoft me ofrece “¡por el mismo precio!” Office 2013. ¡Qué bien! ¿no? 

Las complicaciones empezaron porque Office 2013 no viene instalado de fábrica. No, tienes que bajártelo de la internet, entrando un larguísimo código de letras y números que Microsoft te envía en una tarjetita. El problema es que la conexión de internet de mi trabajo es más lenta que un caracol con artritis. Después de una hora de “download”, intenté empezar otra vez. No hubo manera. Al final decidí traerme el ordenador a casa, donde tengo un Wi-Fi que va a toda pastilla. Conseguí bajarme el dichoso programilla en un santiamén, pero me dio error al intentar instalarlo. Después de mucho buscar por internet, me enteré que el primer intento de instalación había creado una versión corrupta, así que había que desinstalarlo para luego volverlo a instalar. ¡Fantástico! Así que tengo que desinstalar Office 2013 antes de conseguir instalarlo. ¡Desde luego, los programadores Microsoft de se han lucido!

Al final, lo conseguí. Pero, espérate, que aún me queda el segundo ordenador… Esta vez no pillan, me dije, lo dejo que se instale el tiempo que haga falta. Pero cometí el error de volver a intentar bajarlo desde el trabajo. Hoy la internet funcionaba con una lentitud auténticamente pasmosa. Siete horas más tarde, decidí cancelar el “download” y llevarme el ordenador a casa. Allí se repitieron los problemas del día anterior, sólo que esta vez no había manera de desinstalar Office 2013. Cancelé la desinstalación, apagué el ordenador, lo volví a encender y vuelta a desinstalar. Al tercer intento, después de apagar el antivirus, conseguí desinstalarlo. Sólo que ahora no encontraba por ningún lado el programa con el enlace al sitio de bajada. Me puse a buscar por la internet. Por fin, con la ayuda de uno de esos asistentes tan majos que salen en la pantalla y chatean contigo, lo encontré… Sólo para darme cuenta de que me había olvidado la tarjetita con el larguísimo código de letras y números en el trabajo. ¡Arrrgggg! Lo volveré a intentar mañana… Y os lo cuento.

Bueno -me dirás- pero todo esto vale la pena, porque seguro que Microsoft Office 2013 tiene unas novedades de la leche… Pues no. Verás, la única novedad sobre Office 2010 es una cosa que se llama SkyDrive, que te permite almacenar todos tus documentos en internet - The Cloud, “la nube”, que le llaman. Nombre muy apropiado porque, desde luego, ¡hace falta estar en las nubes para hacer una cosa así! ¿Por qué demonios iba a querer yo almacenar mis documentos en la internet en vez de en el disco duro de tropecientos gigabytes de mi ordenador? ¡Pues lo último que me faltaba! Con lo mal que funciona la internet en mi oficina, igual me encuentro con que no puedo abrir mi último artículo. Dicen que así cuando vas de viaje siempre tendrás acceso a tus documentos. ¡Claro, después de pagar por internet en el hotel de turno, y encontrarte con que tienes que bregar con ella una hora antes de tener acceso! 

Pues no creas que se acaban aquí las genialidades de Microsoft: ahora anuncian Office 365, donde los programas mismos, no ya los documentos, están en la nube. Claro porque, como ya sabemos todos, el contacto con internet es siempre lo más fiable de un ordenador. ¡Menudos genios!

La verdad es que Office 2003 funciona fenomenal en el ordenador dinosaurio que tengo en la oficina. Hace todo lo que necesito. Office 2010, que es con el que escribo ahora en casa, tiene todos los menús cambiados de sitio, con lo que te tienes que aprender el programa otra vez, derrochando un cantidad impresionante de tiempo para nada. ¡Pero con Office 2013 sí que se han lucido, desde luego! Antes de empezar a usar el programa, ya has conseguido llegar a odiarlo a muerte, con ese rollo de las bajadas, las instalaciones y desinstalaciones.

Hay que decirles a esos señores de Microsoft que estamos hasta los mismísimos de sus “mejoras” y los “updates” (puesta al día) de sus programas. ¡No hay que darles ni un duro! Virgencita, que me quede como estaba…

2 comentarios:

  1. Jajajaja, pues ya podemos ir acostumbrándonos Hermes... yo creo que los de Microsoft tienen demasiado tiempo libre y en vez de invertirlo en algo de provecho, les da por pensar.

    Yo soy muy reacia también a todos los cambios, necesito una eternidad para asimilarlos, y además, soy de las que piensa que si una cosa funciona: NO LA TOQUES!

    Ya la cagaron con el Wnidows Vista, cuando el XP funcionaba de maravilla. Tuvieron que reparar la chapuza con el Windows 7, pero claro, si quieres seguir con tu maravilloso XP estás condenado porque ya no se actualiza, y la mitad de los programas ya no son compatibles.

    En fin, que podemos patalear mucho, pero estamos condenados a sufrir cambios continuos con esto de la informática... genial para la gente mayor que quiere sumergirse en este maravilloso cibermundo y que no sabe apenas ni encender el pc: dando facilidades.

    Besos

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  2. Es verdad, Windows XP y Office 2003 funcionan de maravilla para todo lo que queramos hacer. A partir de ahí, los cambios no fueron más que disculpas para seguir vendiendo. Y muchas veces un retroceso. Pero lo de Office 2013 sí que es una metedura de pata. Mientras buscaba soluciones por internet, vi que había mucha gente con los mismos problemas que tenía yo.

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